Utilizar la resistencia a fármacos de las bacterias en su contra
Los aminoglucósidos son un grupo de antibióticos de amplio espectro ampliamente utilizados contra muchas infecciones bacterianas capaces de interferir en la síntesis de proteínas de las bacterias. No obstante, años de aplicación clínica han generado resistencia a esta familia de fármacos, limitando su eficacia en entornos clínicos. El mecanismo subyacente a esta resistencia farmacológica pasa por la evolución de enzimas nuevas capaces de modificar y desactivar aminoglucósidos.Hasta ahora no se han logrado metodologías sintéticas para la modificación selectiva de un amino concreto en un compuesto aminoglucósido, pero el proyecto financiado con fondos europeos AAC adoptó un método interesante para sintetizar antibióticos nuevos basados en aminoglucósidos. En concreto utilizaron enzimas modificadoras de aminoglucósidos que han evolucionado en varias cepas bacterianas resistentes a medicamentos para modificar fármacos aminoglucósidos ya disponibles.Su estrategia dio lugar a varios análogos nuevos con actividad antimicrobiana en bacterias resistentes a antibióticos aminoglucósidos tradicionales. Esta situación pone de manifiesto su capacidad para batir varios mecanismos de farmacorresistencia. El mismo método se utilizó en el desarrollo de antibióticos dirigidos contra las membranas celulares bacterianas. Hicieron especial hincapié en el antibiótico tobramicina para sintetizar varios análogos de aminoglucósidos capaces de atravesar la membrana celular bacteriana.La labor de AAC generó un método interesante con el que superar los mecanismos evolutivos bacterianos y así producir la próxima generación de antibióticos. Este método quimicoenzimático ofrece nuevas vías para la síntesis de fármacos capaces de combatir cepas farmacorresistentes.