La patente comunitaria europea necesita de la colaboración de todos
El pasado viernes 12 de octubre conferenciantes de la Comisión Europea recalcaron la necesidad de involucrar a varias de las diferentes Direcciones Generales para contribuir a hacer realidad la patente comunitaria europea. Denis Dambois, fiscal europeo de patentes de la DG de Investigación, señaló, durante el debate organizado por el foro noruego de investigación y TI en Bruselas sobre este tema que, los elementos financieros, lingüísticos, económicos, sociales y tecnológicos asociados a la nueva patente comunitaria requieren un enfoque unificado. Destacó las implicaciones en materia de investigación de la propiedad intelectual dentro del previsto espacio europeo de investigación como un buen ejemplo de la expansión del significado de la patente a muchos campos. "Esto puede ayudar a acometer la paradoja europea que consiste en tener un nivel de ciencia óptimo, pero una pobre explotación de esta, mediante el fomento de la integración de la investigación y la innovación", declaró. "Una patente fructuosa significaría que habría una mejor integración de la innovación en la política de investigación europea y en los procesos, incluidos los Programas Marco.. Existen intereses que pretenden dar por concluido el tema relativo a las diferentes DG", admitió. Pero las cuestiones específicas de la DG de Investigación surgen de los temas relacionados con la obtención de patentes sobre nuevas tecnologías, la función de los derechos de propiedad intelectual (IPR) en relación con las colaboraciones en materia de investigación fuera de Europa y la necesidad de contar con unas directrices sobre IPR para los resultados de los Programas Marco. Asimismo, añadió, que se va a realizar un estudio sobre "IPR en la investigación financiada con fondos públicos" para contribuir a identificar las buenas prácticas de los Estados miembros, el cual irá acompañado de la creación de un grupo de expertos para validar los resultados. Las normas sobre IPR en el próximo Programa Marco también seguirán un proceso de simplificación. El jefe de unidad de la DG de Mercado Interior, Eric Nooteboom, aclaró los cuatro principios fundamentales que se requieren para la patente comunitaria europea, a saber, la factibilidad económica, la seguridad jurídica, la eficacia de los procedimientos y la simplicidad. Proporcionó datos que demostraban que los costes para patentar un producto en Europa son considerablemente más altos que en Japón o EEUU, siendo los gastos de traducción uno de los principales. Señaló que quedaban por tratar en la agenda temas como la función, dentro del nuevo Programa Marco, de las oficinas de patentes nacionales y de la Comisión Europea, la creación de un único tribunal especializado de la Comunidad Europea para tratar los litigios, una resolución sobre los temas relacionados con la traducción (tanto el número de lenguas como los costes oportunos) y un acuerdo sobre la sincronización para impulsar la legislación necesaria. Luís Ferrão, de la DG de Empresa, añadió que sería necesaria una colaboración más estrecha entre las actuales oficinas de patentes europeas como un primer paso para contribuir a la innovación en Europa. Utilizando las técnicas, el conocimiento y la capacidad para difundir la información en cada una de estas oficinas se podría facilitar un entorno mejor para la innovación, añadió. Con la difusión y replica de las mejores prácticas disponibles en las oficinas de patentes europeas, se pueden lograr mayores oportunidades para las PYME (pequeñas y medianas empresas) y para los centros de investigación a lo largo de Europa, declaró. El señor Ferrão destacó también el sitio web de CORDIS como una fuente útil de información para los temas comunitarios sobre IPR.