Un dirigente de PYME afirma las ventajas de "pasar a la fase digital"
El 16 de mayo, el dueño de una PYME (pequeña y mediana empresa) expuso, en el transcurso de la conferencia "Las PYME se digitalizan" organizada en Bruselas por la Comisión, cómo había aprovechado la Red para extender actividades y especializarse. Bernd Kütscher tiene una pequeña panadería llamada Kütscher's Backstube en la zona rural alemana de Eifel. El comercio familiar, fundado en 1910, cuenta hoy con una plantilla de 14 empleados. El establecimiento tuvo bastante éxito en la localidad, aunque dentro de un mercado limitado y sometido a la competencia de bares y supermercados. Después de ganar tres años consecutivos, en 1999, 2000 y 2001, el premio nacional de panaderos al mejor "stollen" (pastel de Navidad tradicional en Alemania), Bernd Kütscher recurrió a Internet para anunciar el hecho, presentando así el producto a un público más amplio. "La gente del pueblo ya compraba nuestro stollen. Con la tienda en línea empezaron a comprarlo otros", explicó Kütscher. En un principio la andanza del panadero en el mundo del negocio electrónico se limitó a las fronteras alemanas. Sin embargo, tras la introducción del euro y los cambios adoptados para que los clientes pudieran usar tarjetas de crédito y ya no transferencias bancarias, los productos de Kütscher's Backstube ya se pueden comprar en línea desde cualquier punto del planeta. Entre los clientes actuales cabe destacar, entre otros muchos, los ingenieros de la lanzadera Ariane 5 en la Guayana Francesa. Para atraer a clientes potenciales al sitio web, el señor Kütscher incorporó el nombre de la empresa en varios buscadores y publicó anuncios en otros sitios web. Asimismo anunció su negocio electrónico en los medios de comunicación. Tras facilitar una receta del stollen en el sitio web, obtuvo una cobertura informativa nacional con titulares como el siguiente: "El panadero galardonado con el premio al mejor stollen revela la receta". En vísperas de Navidad, Kütscher's Backstube ya registra más de 1.000 encargos diarios relacionados con su famoso pastel. "Sin Internet, esto no habría sido posible", dijo.