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Europa debe adaptarse para hacer frente al cambio climático, sostiene un informe de la AEMA

La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ha publicado un nuevo análisis que esboza el posible impacto del cambio climático en Europa y ha hecho un llamamiento a "todas las partes interesadas implicadas en cualquier tipo de política, negocio o servicio que pueda verse afecta...

La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ha publicado un nuevo análisis que esboza el posible impacto del cambio climático en Europa y ha hecho un llamamiento a "todas las partes interesadas implicadas en cualquier tipo de política, negocio o servicio que pueda verse afectado por el cambio climático" para que adopten estrategias de adaptación. El informe, "Impactos del cambio climático en Europa", examina el progreso del cambio climático y su impacto en Europa utilizando 22 indicadores en ocho vastas categorías: atmósfera y clima; glaciares, nieve y hielo; sistemas marinos; ecosistemas terrestres y biodiversidad; agua; agricultura; economía y salud humana. El informe concluye que: "En casi todos los indicadores existe una clara tendencia y ya se están observando impactos". Los autores del informe opinan que existen pruebas suficientes de que la mayor parte del calentamiento global observado en los últimos 50 años ha sido causado por la actividad humana, especialmente por la emisión de gases de efecto invernadero. Según la AEMA, ya es posible ver las consecuencias del aumento de las temperaturas y su efecto en el clima terrestre. La concentración de dióxido de carbono en las capas bajas de la atmósfera ha alcanzado su máximo nivel en los últimos 420.000 años, la ola de calor de 2003 dio como resultado que se registraran 20.000 fallecimientos más en el este y el sur de Europa y solo en ese año la masa de glaciares alpinos se redujo un 10%. Sin embargo, Al proyectar hacia el futuro la tendencia que se observa en tales indicadores el panorama es aún peor. En 2100, la temperatura media en Europa oscilará entre 2 y 6,3 grados Celsius más que en 1990, y: "el objetivo 'sostenible' de la Unión Europea de limitar el aumento de la temperatura global a menos de dos grados Celsius por encima de los niveles preindustriales parece que se excederá en 2050", según predice el informe. Además, Europa podrá presenciar la mayor incidencia de malas cosechas debidas al aumento en la frecuencia de los fenómenos climáticos extremos . Para 2050 cerca del 75% de los glaciares de los Alpes suizos probablemente habrán desaparecido; En 2080 las sequías y las precipitaciones intensas se harán más frecuentes y las proyecciones muestran un Océano Ártico sin hielo para el verano de 2100. Así pues, sostiene la AEMA, además de tomar medidas para luchar y mitigarlo, la sociedad deberá prepararse para una adaptación a las consecuencias del inevitable cambio climático. Con el fin de prevenir o limitar los daños en el medio ambiente, la sociedad y la economía, "es necesario desarrollar estrategias de adaptación para los sistemas afectados, a nivel Europeo, nacional, regional y local". El informe expone cinco razones por las que tales estrategias de adaptación deben ser puestas en funcionamiento lo antes posible. La adaptación preventiva es más efectiva que la adaptación forzada o de urgencia, explica; el cambio climático en el futuro puede ocurrir más rápidamente de lo esperado; una mejor adaptación a los fenómenos climáticos extremos supondrá la obtención de beneficios inmediatos; así como el abandono de las políticas y las prácticas que puedan conducir a una adaptación ineficaz; y el cambio climático igualmente puede ofrecer oportunidades como suponer una amenaza, que podrán comprenderse mejor si se consigue una adaptación suficiente. La AEMA presenta diversos ejemplos de estrategias de adaptación que pueden implantarse en el futuro. Para mitigar las temperaturas crecientes, por ejemplo, podría modificarse el diseño de los edificios para afrontar unas temperaturas más altas y una mayor necesidad de refrigeración durante el verano. Podría evaluarse la capacidad de los embalses y otros tipos de protección contra las inundaciones para hacer frente a mayores avenidas fruto de tormentas más intensas y podrían modificarse los muelles y puertos así como reforzar los diques de defensa para prepararlos contra el aumento del nivel del mar. "Este informe reúne pruebas suficientes de que el cambio climático ya está teniendo lugar y que los impactos subsiguientes están muy extendidos, muchos de ellos con importantes costes económicos, sobre la población y los ecosistemas europeos" señaló la directora ejecutiva de la AEMA, la Profesora Jacqueline McGlade. "Europa debe continuar liderando los esfuerzos a nivel mundial para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, pero este informe también destaca qué estrategias son necesarias a nivel europeo, nacional, regional y local, para adaptarse al cambio climático. Se trata de un fenómeno que afectará de forma considerable a nuestras sociedades y entornos ambientales durante las décadas y los siglos venideros" concluyó la Profesora McGlade.

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