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La Comisión financia una herramienta de evaluación para la política medioambiental y agrícola

Actualmente, el 40 por ciento del presupuesto comunitario se destina a la Política Agraria Común, y un porcentaje similar de la superficie del suelo de Europa se destina a la agricultura, por lo que resulta fundamental poder evaluar de forma efectiva el impacto de las nuevas p...

Actualmente, el 40 por ciento del presupuesto comunitario se destina a la Política Agraria Común, y un porcentaje similar de la superficie del suelo de Europa se destina a la agricultura, por lo que resulta fundamental poder evaluar de forma efectiva el impacto de las nuevas políticas medioambientales y agrícolas. Si la agricultura moderna desea contribuir al desarrollo sostenible, en lugar de restarle méritos, hacen falta políticas medioambientales y agrícolas en el ámbito comunitario, nacional y regional. Para reconocer esto, la Comisión ha presentado el Proyecto Integrado SEAMLESS, de 15 millones de euros, dentro de la subprioridad 'cambio global y ecosistemas' del Sexto Programa Marco (VI PM), que pretende desarrollar un conjunto integrado de herramientas informáticas para la evaluación ex-ante de dichas políticas (i.e. evaluación anterior a su introducción). Algunos de los ejemplos del modo en que las políticas pueden afectar al paisaje rural son la ampliación de la UE y la consiguiente reforma de las subvenciones de ayuda a la agricultura, la liberalización del comercio global como consecuencia de las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio, y los cambios directos producidos en el medio físico por las políticas dirigidas a reducir la pérdida de biodiversidad o el cambio climático. Dado que muchos campos de la política pueden afectar a los sistemas agrícolas, el consorcio SEAMLESS quiere crear propuestas y modelos informáticos que permitan realizar la evaluación de opciones políticas alternativas. Este sistema incluirá modelos cuantitativos que imitarán los efectos del medio físico cambiante, así como los desarrollos económicos. Así mismo, se incluirán consideraciones cualitativas, como los efectos en la calidad de vida y el paisaje visual. Martin van Ittersum, del instituto de coordinación de la Universidad de Wageningen, explicó a CORDIS Noticias que 'por ejemplo, la consecuencia de una propuesta de reforma de la PAC sobre las subvenciones podría ser la reducción del precio de la remolacha. Con un sistema así, podríamos simular las consecuencias en las diferentes clases de agricultura y prever, por ejemplo, cuántos agricultores pasarían de cultivar remolacha a otro cultivo, y qué efecto tendría esto en el medio ambiente.' Un sistema de estas características requiere un conjunto completo de modelos que puedan funcionar en muchos niveles diferentes, porque aunque la forma más clara de observar el impacto directo de una política es en la agricultura, los políticos deben ser conscientes también de las consecuencias en la escala europea o global, que es donde se deciden con frecuencia los precios y las condiciones de mercado. El carácter multidisciplinario del proyecto SEAMLESS se refleja en el consorcio, compuesto por 80 investigadores de 30 instituciones en 13 países europeos (entre ellos varios de los nuevos Estados Miembros) coordinados por la Universidad de Wageningen, en Países Bajos. Los campos de conocimiento que abarca el consorcio son el económico, medioambiental, agrónomo, social y tecnológico. Además, en el proyecto participa también un miembro de África (Mali) y otro de Estados Unidos. Tras la reunión inicial en Lund, Suecia, los socios del proyecto confían en obtener un primer prototipo del sistema informático en el plazo de 18 meses, y disponer de un sistema plenamente operativo en cuatro años aproximadamente. El Dr. Van Ittersum subraya para concluir que 'el objetivo principal del proyecto es promover el desarrollo sostenible, y mostrar cómo puede contribuir la agricultura en concreto a ese esfuerzo.'

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