Los dos consorcios finalistas presentan una oferta conjunta para la concesión de Galileo y la comisión ITRE aprueba el presupuesto
Los dos consorcios privados que finalmente licitan por conseguir la concesión para dirigir la ejecución de las fases de despliegue y de explotación del programa europeo de radionavegación por satélite, Galileo, han decidido presentar una propuesta conjunta para la empresa común Galileo (GJU). Los consorcios en cuestión, iNavSat y Eurely, presentaron el 20 de junio una oferta conjunta, después de que la empresa común Galileo anunciara que tras la última evaluación de las dos propuestas independientes "no podía seleccionar a un licitador preferente, ya que las dos ofertas estaban muy próximas en contenidos como para diferenciarlas, considerando las opciones complementarias que presentan y su alta calidad". Según una declaración emitida en nombre de ambas empresas, iNavSat y Eurely, "los consorcios creen que la única forma de garantizar un enfoque que aporte al sector público "el mejor valor en términos económicos" es la fusión de los respectivos recursos y experiencias y combinar los enfoques comerciales que sean complementarios para llevar a cabo la ejecución de Galileo". Los dos nuevos socios argumentan que la oferta resultante de esta fusión reducirá de forma significativa las aportaciones al proyecto Galileo de los contribuyentes europeos, y mantendrá la resolución necesaria para entregar el proyecto a tiempo. La declaración afirma que "ambos consorcios esperan que esta propuesta conjunta permita a la empresa común Galileo aprobar de forma efectiva su fusión, con vistas a pasar a la siguiente fase", y continúa "iNavSat y Eurely están convencidos de que las sinergias resultantes de esta oferta común constituirán la mejor solución para Europa y sus ciudadanos". Mientras tanto, la comisión parlamentaria sobre industria, investigación y energía (ITRE) adoptó unánimemente el 22 de junio un informe en el que respalda los planes de la Comisión de adjudicar mil millones de euros entre 2007 y 2013, que se destinarán a financiar la ejecución de las fases de despliegue y de explotación del programa Galileo. Sin embargo, los eurodiputados creen que la cifra de mil millones de euros es indicativa, y está sujeta a la decisión final que se adopte en torno a las perspectivas financieras de la UE para este mismo periodo. Una vez acordadas, declaran, la Comisión deberá entonces presentar una propuesta para ajustar, en consecuencia, la financiación del programa. Además, a la luz de la potencial rentabilidad de Galileo, la comisión adoptó una enmienda al informe para pedir la creación de un mecanismo para la puesta en común de los beneficios, que permita que la contribución comunitaria sea devuelta. Los eurodiputados quieren también que la propiedad de los derechos de propiedad intelectual y las licencias sigan estando en manos del órgano de vigilancia de Galileo, que representa a los socios del sector público en el proyecto. Sin embargo, según concluyen, los ingresos generados por la explotación de los derechos podrían ir a parar al titular privado de la concesión.