Las imágenes tomadas por el satélite de la Agencia Espacial Europea son una ayuda para los servicios de emergencia estadounidenses
La Agencia Espacial Europea (AEE) presta su colaboración a las labores de alerta y rescate emprendidas a causa del huracán Katrina en EE UU, mediante la provisión de imágenes y datos procedentes de sus satélites. El Servicio Geológico estadounidense activó la Carta Internacional del Espacio y Grandes Catástrofes el 27 de agosto. La AEE es un miembro fundador de dicha Carta, que estipula que las agencias mundiales del espacio pondrán todos sus recursos al servicio de la autoridades de rescate correspondientes que hagan frente a un desastre mayor natural o provocado por el hombre. Hasta la fecha la Carta ha sido activada en más de 80 ocasiones con posterioridad a su firma en el año 2000. El satélite Envisat de la AEE captó imágenes del huracán Katrina cuando éste se trasladaba del Golfo de Méjico a EE UU. Asimismo, se facilitarán imágenes y datos de la AEE. Una imagen óptica del Envisat muestra la forma en espiral de nubes que se espera de un huracán. Una observación de radar también consiguió atravesar las nubes para mostrar como los vientos de 250 km/h del huracán azotaban la superficie del mar. Envisat ha logrado obtener las imágenes gracias a su espectrómetro de imagen de resolución media (MERIS) y un radar avanzado de apertura sintética (ASAR). El instrumento ASAR funciona mediante la grabación de señales de retrodispersión sobre la rugosidad de la superficie del mar. El centro de la tormenta, libre de viento, aparece como un anillo oscuro con una medida aproximada de 60 km. En las imágenes aparece más oscuro debido a que en esa zona el agua apenas rompe en comparación con el agua del mar que la rodea. A pesar de que se ha informado de las víctimas que se han registrado en la zona de la costa del Golfo, aún no se han determinado las cifras exactas. Una gran parte de Nueva Orleáns está en la actualidad cubierta de agua. El huracán Katrina que se originó en las Bahamas a mediados de agosto y que azotó el sur de Florida el 25 de agosto, ha causado la muerte de nueve personas y ha dejado sin electricidad a un millón.