Un grupo de expertos afirma que Europa podría beneficiarse más de las fundaciones de investigación
Consideradas como una oportunidad para incentivar la financiación de la investigación sin pedir más a los gobiernos o la industria, la Comisión Europea ha financiado un estudio sobre el papel potencial de las fundaciones y el sector que aglutina las organizaciones sin ánimo de lucro con el fin de aumentar la inversión en investigación. El informe resultante confirma que las fundaciones "podrían ser un elemento potencialmente importante en la estrategia de la Comisión Europea orientada a crear un espacio europeo de investigación", y establece recomendaciones en cinco áreas clave. El término "fundación" es utilizado en el informe para describir entidades sin ánimo de lucro, independientes del gobierno y la industria, que sirven a los objetivos públicos y tienen su propio consejo de administración y fuente de ingresos. En 2001, se calculaba que había unas 62.000 fundaciones en los Quince, según el centro europeo de fundaciones (EFC). Por supuesto que la mayoría no operaban en el ámbito de la investigación. Actualmente, el nivel de fondos que canalizan las fundaciones hacia la investigación es bajo, en comparación con la financiación procedente tanto del gobierno como de la industria, y con los fondos que aportan las fundaciones de EEUU. Este fenómeno se puede atribuir, según el informe, a los obstáculos y falta de incentivos que dificultan las donaciones de individuos o empresas, y que entorpecen que el flujo de fondos de fundaciones y organizaciones sin ánimo de lucro se destine a la investigación, obstaculizando su uso efectivo. Las fundaciones podrían, sin embargo, contribuir a los esfuerzos de investigación de diferentes formas, según explican los autores del informe. "Pueden aumentar el volumen de los fondos de investigación destinados a la investigación fundamental, sin aplicación comercial inmediata, a la investigación en ámbitos huérfanos y a la investigación aplicada en una fase temprana que no está suficientemente desarrollada como para atraer la financiación de la industria; y pueden contribuir al avance de la integración europea con su apoyo a proyectos de investigación transfronteriza. Pueden financiar proyectos interdisciplinarios; mejorar la movilidad de los investigadores, el intercambio y la colaboración; aportar una estructura para la financiación de pequeños proyectos y una estrategia para financiar la investigación en un marco coherente a largo plazo complementario a la industria y el gobierno. Tienen la flexibilidad de responder a las necesidades de la comunidad investigadora, y de incitar a que patrocinadores más grandes gasten en investigación". Las recomendaciones del informe se orientan a diferentes agentes específicos (gobiernos, instituciones de la UE, fundaciones, la industria, universidades y el público en general), y se dividen en cinco amplias categorías: mejora de la visibilidad e información sobre las fundaciones (ingresos, gastos y actividades); un entorno legal y fiscal que beneficie más a las fundaciones; mecanismos para conseguir fondos para la investigación; acuerdos de financiación y reglamentos más efectivos, y un entorno más conductivo en la UE para el funcionamiento de las fundaciones. Esencial para aumentar la visibilidad de las fundaciones de investigación es la recopilación de datos sobre el sector de fundaciones en toda la UE, según el informe, que podría lograrse mediante la creación de un foro europeo de fundaciones de investigación, como sugieren los autores. Otra de las recomendaciones dentro del apartado de "visibilidad" se refiere a la promoción de donaciones para fines de investigación mediante campañas nacionales e internacionales. En cuanto a los temas fiscales y de reglamentación, el documento recomienda que se garanticen beneficios en forma de créditos o deducciones fiscales para las donaciones y obras benéficas aportadas por individuos y empresas, como podría ser la garantía de que los planes de donaciones tengan un trato fiscal preferente y sean fáciles de utilizar, y se promuevan todo tipo de donaciones a las fundaciones (por ejemplo, en dinero en efectivo, bienes inmuebles, acciones y derechos de propiedad intelectual). El informe recomienda también se tomen medidas sobre el trato impositivo de las actividades de la fundación, y la simplificación del entorno legal y reglamentario. Continuando con la mejora de los mecanismos para elevar los fondos destinados a la investigación, el informe recomienda la introducción de un sistema de "fondos correspondientes" para la investigación apoyada por las fundaciones a nivel nacional y de la UE; promover el desarrollo de nuevas fundaciones de investigación mediante el fomento del capital riesgo "altruista"; y estimular la creación de fundaciones específicas de sectores o temas a través del sector corporativo. Se deben promover acuerdos y mecanismos de financiación más eficaces, según el informe, que se podrían lograr mejorando la creación de redes y la cooperación entre fundaciones y explorando las posibilidades de creación de fundaciones universitarias, afirma el documento. Las recomendaciones finales del grupo de expertos están relacionadas con la promoción de un entorno a nivel de la UE más conductivo para las fundaciones, que conllevaría la realización de cambios en el entorno reglamentario y fiscal de la UE, y una mejora de las condiciones para las donaciones transfronterizas, así como para las actividades de la fundación que se extiendan más allá de las fronteras nacionales. El informe concluye reclamando la celebración de una conferencia para realizar un seguimiento de las recomendaciones y un mecanismo para controlar su aplicación. Los autores destacan también que, para mantener el impulso del informe, es necesario un claro compromiso, principalmente a nivel político, para aumentar el impacto de las donaciones destinadas a la investigación.