La Comisión y las academias africanas abordan los retos y oportunidades de una cooperación más intensa en ciencia
La Comisión Europea se reunió con representantes de las academias científicas, ministerios y embajadas africanas el 6 febrero para abordar los aspectos prácticos que supone el establecimiento de una cooperación más estrecha en materia de ciencia y tecnología. El debate evaluó los retos de la participación en los programas de la UE, la creación de capacidades en África y cuestiones éticas de la investigación en los países en desarrollo, así como las oportunidades que presentan el VII Programa Marco (VIIPM) y la convocatoria del 15 de febrero del VIPM para que las organizaciones se unan a los proyectos en curso. En su discurso durante la reunión, el Sr. Andras Siegler, director de cooperación científica de la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea señaló que esta era la primera oportunidad que tenía de reunirse con representantes de las academias científicas africanas. La asociación UE-África nació hace 25 años, señaló, con los acuerdos de Lomé� que establecían un estatus especial para los países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP). La Comunicación de 2005 sobre una nueva "Estrategia de la UE para África " de la Comisión ha puesto de manifiesto de nuevo el objetivo de promover la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para África. El papel de la ciencia y la tecnología en la consecución de estos Objetivos ha ido en aumento desde la conferencia sobre investigación en desarrollo sostenible celebrada en julio de 2002 con los países del ACP en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. El año pasado recibió otro impulso en el seno de la Commission for Africa report del Reino Unido y en la cumbre del G8 celebrada el pasado julio en Gleneagles. Cuando la Unión Africana (AU) refrendó el documento de la Estrategia de la UE para África en octubre de 2005, el Comisario de Ciencia y Tecnología de la AU, el Dr. Nagia Mohammed Assayed, aprovechó también para reunirse con el Comisario de Ciencia e Investigación de la UE, Janez Potocnik. Muchas de las academias representadas en la reunión son ahora miembros de la Red de academias científicas africanas (NASAC), constituida en 2001 para trabajar estrechamente con la AU y NEPAD, la nueva asociación para el desarrollo en África. El Profesor Mugambi, presidente de la academia nacional de las ciencias de Uganda, explicó que aunque hay actualmente en NASAC 13 academias representadas, la organización pretende incluir representantes de los 53 países miembros de la Unión Africana. Uno de los debates de la reunión se centró en las oportunidades que ofrecen los programas de investigación de la UE para crear asociaciones menos formales y más prácticas. Aunque quiso destacar que es una medida política entre las muchas iniciativas europeas que existen para el desarrollo y la cooperación, el Sr. Siegler presentó algunas de las propuestas más relevantes del VII Programa Marco de investigación (VIIPM). Los tres principios de las propuestas para la cooperación internacional en el VIIPM comienzan en primer lugar con el objetivo de conseguir una ventaja competitiva para Europa dentro de la economía mundial, que se alcanzará aumentando la investigación y el desarrollo de la cooperación en general, especialmente con las economías en desarrollo y emergentes, y aumentando el atractivo de la UE para los investigadores. Dentro del programa Personas del VIIPM, las Becas internacionales Marie Curie apoyan el intercambio y las estancias laborales de investigadores no europeos. La introducción de las becas de reintegración y la nueva Directiva sobre "la visa científica" se dirigen también a facilitar estos intercambios. Un segundo principio de la cooperación internacional en el VIIPM es el apoyo a la investigación de beneficio e interés mutuos. Esto se traduce en un planteamiento de las necesidades mundiales y el reforzamiento de las políticas y las relaciones exteriores de la UE, mientras que se mejora la rentabilidad de la investigación y la creación de capacidades. En tercer lugar, la investigación de la UE debería abordar necesidades críticas y específicas. Este enfoque para solucionar problemas exige de pericias multidisciplinares y complementarias. La cooperación y las asociaciones internacionales pueden contribuir a aglutinar estas capacidades técnicas. El programa Ideas del VIIPM propone el establecimiento de un Consejo Europeo de Investigación, que adjudique financiación a la investigación fronteriza y los grupos individuales de investigación basándose en la competencia a nivel de toda Europa. Incluso aquí, la participación de investigadores de fuera de Europa es posible en términos individuales, cuando está basada en el beneficio mutuo. El programa Capacidades incluye también una subsección sobre la cooperación internacional, de apoyo a la creación de redes para la coordinación de las políticas nacionales, encontrando sinergias y estableciendo diálogos sobre políticas. El programa Cooperación incluirá la financiación de la cooperación con países asociados o de fuera de la UE en todos los temas de investigación, como ocurre en el VIPM. El portavoz de Tanzania, aunque satisfecho por ello, quiso destacar la falta de capacidad para participar de forma efectiva en los debates políticos y sobre investigación. Muchos de los participantes africanos manifestaron la dificultad para encontrar socios de proyectos y unirse a los consorcios europeos de investigación, mientras que la Comisión señaló que incluso dentro de los Estados miembros de la UE hay una ausencia de entendimiento sobre la participación abierta de los países asociados o de fuera de la UE en los programas temáticos del VIPM. De hecho, destacó, incluso las Plataformas Tecnológicas europeas están abiertas a la cooperación y participación internacionales. Representantes de la Dirección General de Desarrollo y de EuropeAid presentaron otras iniciativas políticas de la UE orientadas a dar una mayor cohesión al desarrollo y la política de investigación, sobre todo en términos de creación de capacidades. EuropeAid ha elaborado un programa, EDULINK3, para apoyar la cooperación entre la ACP y la UE en el ámbito de la enseñanza superior. El programa incluirá financiación para la creación de capacidades en investigación y tecnología, mejorará la excelencia académica y la enseñanza, consolidará la capacidad local de investigación, o importará, y adaptará los descubrimientos científicos y las innovaciones. Las primeras convocatorias para este programa están previstas para la segunda mitad de 2006 mientras que el lanzamiento del Programa de Innovaciones Científicas y Tecnológicas y de Creación de Capacidades, financiado también a través de EuropeAid, se prevé para la segunda mitad de 2007. Los aspectos éticos de la investigación son especialmente importantes en los países en desarrollo, y el programa Ciencia y Sociedad del VIPM ya cuenta con varios proyectos en curso orientados a los campos de las pruebas clínicas, los beneficios compartidos de la información genética y la creación de capacidades para la revisión de los aspectos éticos. Toda la investigación financiada por la UE que implique aspectos éticos debe pasar una revisión ética (el 11 por ciento de todos los proyectos del VIPM hasta el momento) y, aunque se intenta evitar la imagen de "colonialismo ético" la investigación realizada en los países de fuera de la UE debe cumplir las mismas normas. Un representante de la academia africana destacó que existen sistemas razonablemente estables para la revisión de los aspectos éticos en África, aunque añadió que cuestiones como la propiedad de la investigación y los datos genéticos son motivo de preocupación. El Profesor Crew de la academia de las ciencias de Sudáfrica planteó asimismo la cuestión del acceso a la información científica. Maurizio Salvi de la Dirección General de Investigación comentó que la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) continúan trabajando juntos sobre los beneficios compartidos y las patentes, mientras que la OMS se ocupa, junto con los comités éticos, de establecer directrices que tengan en cuenta las necesidades específicas de los países en desarrollo. Las actividades en marcha darán su resultado en 2007. Desde un punto de vista práctico, la reunión incluyó una visión general sobre las prioridades temáticas del VIPM que anuncian una convocatoria "complementaria" para que las organizaciones de los países asociados y de fuera de la UE tengan la oportunidad de unirse y ejecutar proyectos. Habrá disponibles alrededor de 20 millones de euros para la financiación de organizaciones ubicadas en los "países INCO", que figuran entre los más pobres del mundo. La visión general de las prioridades temáticas del VIPM revelaron una tendencia hacia una mayor cooperación internacional: de la necesidad de que las ciencias sociales estén menos centradas en Europa ante el fenómeno de la globalización a la necesidad de crear infraestructuras de investigación de alcance internacional. El programa sobre desarrollo sostenible, cambio planetario y ecosistemas es sólo uno de los ejemplos donde la cooperación se extiende fuera de las fronteras de Europa. En la reunión se afirmó que muchos de los proyectos sobre cambio climático y medio ambiente serían imposibles sin la participación de África. El programa European-South African Science and Technology Advancement (ESASTAP) fue puesto de ejemplo como una acción de apoyo del VIPM que facilita la creación de redes y las asociaciones entre las comunidades de investigación de la UE y Sudáfrica. Hubo un amplio consenso sobre la demanda de expandir esta iniciativa, para que tenga un ámbito geográfico más amplio, quizá abarcando toda África. La investigación es por sí móvil, afirmó Cornelis-Mario Vis, de la Dirección General de Investigación, y la UE pretende crear un mercado interior único para los investigadores. La nueva Directiva sobre una "visa científica" debería otorgar a los investigadores de fuera de la UE la libertad de moverse dentro de la UE con los mismos derechos que los nacionales de los Estados miembros. Se produjo alguna discusión en torno a la cuestión de pasar de un paradigma basado en la "fuga de cerebros" y la "ganancia de cerebros" hacia la idea de "circulación de cerebros", surgiendo algún desacuerdo sobre cómo se podría llevar a la práctica. Una iniciativa pionera de NASAC es el establecimiento de una base de datos sobre la diáspora de científicos africanos, que contribuirá a mantener el contacto con ellos, y quizá sirva para utilizar las pericias de investigadores de origen africano que trabajan en el extranjero.