Skip to main content

Article Category

Noticia

Article available in the folowing languages:

Según Kroes, las nuevas normas de ayuda estatal para I+D son un instrumento para el crecimiento y no una "varita mágica"

El nuevo marco para las normas de ayuda estatal destinadas a la investigación, el desarrollo, la innovación y el capital riesgo permitirá a los Estados miembros utilizar esta ayuda como una "arma" complementaria a su "arsenal" orientado al crecimiento y el empleo, según explic...

El nuevo marco para las normas de ayuda estatal destinadas a la investigación, el desarrollo, la innovación y el capital riesgo permitirá a los Estados miembros utilizar esta ayuda como una "arma" complementaria a su "arsenal" orientado al crecimiento y el empleo, según explicó la Comisaria de Competencia, Neelie Kroes, a los ministros asistentes al Consejo de Competitividad celebrado en Graz, Austria, el pasado 21 de abril. La UE presenta actualmente deficiencias estructurales en los ámbitos de investigación, desarrollo, innovación y capital riesgo, ya que sólo gasta un 1,9 por ciento del PIB en investigación y desarrollo, cifra que contrasta con el 2,5 por ciento invertido en EEUU y el 3 por ciento de Japón. Con este nuevo marco para las ayudas estatales se pretende facilitar el incremento de las inversiones de la ayuda estatal en investigación fundamental e industrial mediante la provisión de incentivos a la colaboración y la introducción de mejores normas para las asociaciones público-privadas y los institutos de investigación sin ánimo de lucro. Según la Comisaria, sin embargo, la existencia de un mayor número de normas no implica necesariamente más burocracia, "no quiere decir que nuestras normas serán impredecibles, demasiado gravosas o estarán excesivamente burocratizadas. Queremos ampliar el actual Reglamento de excepción para que abarque algunas medidas de ayuda estatal destinadas a la investigación, el desarrollo y posiblemente las actividades de innovación". En la presentación de las nuevas normas propuestas para la investigación, el desarrollo y la innovación, la Comisaria mencionó una serie de medidas avanzadas de apoyo a la innovación entre las que figuran: ayuda a las jóvenes empresas innovadoras de nueva creación; ayuda a las PYME con servicios de asesoramiento y apoyo, o para la colaboración de personal cualificado; ayuda a la innovación de procesos y en la organización de servicios; y ayuda a los grupos de innovación. Para la Comisaria, "los incentivos de ayuda estatal pueden contribuir en gran medida a que las empresas, grandes o pequeñas, las universidades, públicas y privadas, y los institutos de investigación se reúnan, colaboren, interactúen y creen redes. Ayudará a incentivar la inversión en investigación y desarrollo y a que estas instituciones saquen todo su potencial y hagan frente a la competencia de la economía mundial". No obstante, los Estados miembros no deberían depositar sus esperanzas en la ayuda estatal como si fuera una especie de varita mágica que atrajera las inversiones. Como advirtió, "[...] todos sabemos que la ayuda estatal no puede reemplazar a las reformas estructurales de las que tan necesitada está Europa y que no debería realmente demorar más. Todos los estudios demuestran que las decisiones relativas a la adjudicación de inversiones, incluidas las de I+D, se basan principalmente en factores estructurales". La UE debe abordar en primer lugar sus deficiencias estructurales, afirmó, centrándose, entre otros aspectos, en la consecución del mercado interior; la eliminación de las barreras que quedan al comercio; el sistema de enseñanza superior; la calidad de las universidades; las infraestructuras de I+D; la protección de los derechos de propiedad intelectual; y el entorno general empresarial. "La ayuda estatal sólo puede ser un buen complemento para solucionar los fallos del mercado, que impiden que la Unión alcance su pleno potencial, si se entiende como parte de una política integrada de innovación estructural". Expertos de los Estados miembros han recibido ya los primeros proyectos sobre las nuevas normas de ayuda estatal para I+D y la Comisión espera aprobar el marco en la segunda mitad de 2006.

Artículos conexos