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El compromiso en el ámbito de las células madre facilita la aprobación del VIIPM en el Consejo

El 24 de julio, se superaron los últimos obstáculos a la aprobación del VII Programa Marco (VIIPM) con el acuerdo ministerial sobre la financiación de la investigación con células madre y la investigación nuclear. La decisión abre camino a la celebración, en otoño, de la segun...

El 24 de julio, se superaron los últimos obstáculos a la aprobación del VII Programa Marco (VIIPM) con el acuerdo ministerial sobre la financiación de la investigación con células madre y la investigación nuclear. La decisión abre camino a la celebración, en otoño, de la segunda lectura parlamentaria de las propuestas del VIIPM y la puesta en marcha prevista del programa el 1 de enero de 2007. Como cabía esperar, la investigación con células madre fue la causa de que el Consejo de Competitividad se prolongara más allá del plazo previsto. A pesar de que esta investigación no absorbe más que una pequeña dotación del presupuesto europeo de investigación -el 0,4 por ciento de los fondos de investigación en salud del VIPM, según indica Janez Potocnik, Comisario de Ciencia e Investigación-, la utilización científica de células madre, en particular, las embrionarias ha despertado la inquietud en algunos países. El acuerdo fue posible gracias al texto de compromiso elaborado por el Comisario Potocnik. Dos frases recogen la no financiación de actividades conducentes a la destrucción de embriones humanos y dejan abierta la posibilidad de llevar a cabo investigaciones restringidas con células embrionarias. El texto dice lo siguiente: "La Comisión Europea, manteniendo la práctica actual, no presentará al Comité de regulación propuestas de proyectos que incluyan actividades de investigación diseñadas para destruir embriones humanos, incluidas las dedicadas a la obtención de células madre. La exclusión financiera de este tipo de investigación no obstará a que se destinen fondos a fases ulteriores de la investigación con células madre embrionarias humanas". Como ya ocurre en el VIPM, no recibirán financiación comunitaria las actividades de clonación humana con propósitos reproductivos, alteración transmisible del patrimonio genético de seres humanos y creación de embriones humanos con fines exclusivos de investigación u obtención de células madre. Se llevará a cabo una estricta revisión ética de las propuestas de proyectos, cumpliéndose asimismo las normas vigentes en los países participantes. Leif Pagrotsky, ministro sueco de Educación y Cultura, explicó por qué las dos frases de compromiso ofrecían una alternativa aceptable para todos: "Las dos afirmaciones van unidas. Forman parte de un todo. No se excluye categóricamente, como imposibilidad, la investigación con células madre embrionarias. Esto sería ir demasiado lejos, con el único fin de apaciguar las inquietudes de una minoría. La restricción es suficiente". Los planteamientos de Italia y Alemania fueron determinantes para alcanzar la mayoría cualificada en el Consejo. Cinco países se opusieron, por motivos éticos, a la propuesta del VIIPM, pero sin el peso de Italia y Alemania no pudieron evitar el voto favorable al programa. Según indicó la ministra alemana de Investigación, Annette Schavan, es imprescindible no ofrecer incentivos económicos a la destrucción de embriones con fines científicos. "Alemania considera que el VIIPM es un programa capital [...]. Importante es también la necesidad de integrar en el VIIPM la protección de la dignidad humana y el derecho a la vida. No se puede incentivar económicamente la destrucción de embriones. Esto queríamos que constara en el texto. Aceptamos la declaración de la Comisión formulada por el Comisario Potocnik, en interés de la protección de la vida humana", dijo la ministra. El titular italiano, Fabio Mussi, haciendo suya la declaración, anunció su apoyo al texto; sus compañeros recibieron la noticia con una salva de aplausos. Mauri Pekkarinen, ministro finlandés de Comercio e Industria, y presidente de la reunión, agradeció muy especialmente la actitud constructiva de Alemania e Italia. Cinco países se pronunciaron en contra del acuerdo y solicitaron que se dejara constancia de sus objeciones. Lituania, Austria, Malta, Eslovaquia y Polonia se abstuvieron de suscribir la propuesta del VIIPM por razones éticas. Con todo, los señores Potocnik y Pekkarinen celebraron, como "un éxito histórico", la mayoría cualificada alcanzada, que hacía posible un acuerdo político. El VII Programa Marco Euratom (Comunidad Europea de la Energía Atómica) se encontraba en un callejón sin salida tras el veto de Austria en junio. Sin embargo, limitando el papel del Centro Común de Investigación de la UE en el Foro Internacional de Generación IV (dedicado a la construcción de un reactor nuclear de cuarta generación) a aspectos de seguridad y salvaguarda de las pilas de combustible innovadoras se alcanzó un compromiso aceptable para este país. La propuesta fue aprobada por unanimidad. El presupuesto del VIIPM ascenderá a 55.600 millones de euros, "muy por encima del VIPM", según comentó el ministro Pekkarinen. El programa consta de cuatro programas específicos: - Cooperación: investigación colaborativa; - Ideas: con el establecimiento del Consejo Europeo de Investigación; - Personas: defensa de los recursos humanos; - Aptitudes: capacidad de investigación de las pequeñas y medianas empresas (PYME). El bloque de Cooperación se lleva la mejor parte, con una dotación de 32.365 millones de euros, repartida entre 10 campos temáticos: salud; alimentación, agricultura y biotecnología; tecnologías de la información y la comunicación, nanociencias, nanotecnologías, materiales y nuevas tecnologías de producción; energía; medio ambiente; transporte; ciencias socioeconómicas y humanidades; espacio, y seguridad. "Me complace ver el excelente resultado de la línea marcada por la Presidencia finlandesa en la promoción de la política de innovación de la UE", comentó el presidente del Consejo. "El VIIPM de investigación forma parte de las tan esperadas medidas de consecución de la Agenda de Lisboa. Constituye un mecanismo clave de financiación de la excelencia y la innovación europeas, y un motor potente para promover la competitividad europea a lo largo de la Presidencia finlandesa", añadió. El Consejo de Competitividad fue una "reunión extraordinaria", convocada para examinar y aprobar el VIIPM. "La celebración de una sesión extraordinaria fue una apuesta arriesgada, que resultó ser un acierto", indicó el ministro Pekkarinen.

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Italia

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