Un nuevo proyecto comunitario trae esperanzas a los supervivientes de infartos
La generación de fármacos capaces de estimular el crecimiento de los vasos sanguíneos de corazones y músculos dañados o enfermos es el objetivo de un nuevo proyecto comunitario denominado VASOPLUS. La financiación de este proyecto de dos años de duración corre a cargo de la prioridad «Ciencias de la vida, genómica y biotecnología aplicadas a la salud» del Sexto Programa Marco (6PM). Participan en él siete socios procedentes de Alemania, Bélgica, Italia y Sudáfrica. La cirugía de bypass cardiaco, la técnica del stent coronario y otros avances técnicos hacen posible reparar los grandes vasos sanguíneos enfermos o lesionados del corazón. Con todo, los cirujanos no saben reparar los vasos pequeños, con el resultado de que, aun cuando los principales conductos sanguíneos funcionen correctamente, parte del músculo cardiaco sufrirá disminución del riego sanguíneo, esto es, isquemia. «Conforme mejoran los tratamientos médicos y disminuye el número de muertes por infarto, va aumentado el colectivo de supervivientes con corazones enfermos», explica el Profesor Desire Collen, gerente general y presidente de la empresa asociada ThromboGenics. Actualmente, el uso de vasoprotectores en pacientes que han sufrido un infarto de miocardio tiene una eficacia muy limitada. El objetivo del proyecto VASOPLUS consiste en desarrollar fármacos capaces de estimular la formación de vasos sanguíneos en el corazón y, con ello, asegurar el riego sanguíneo normal a este órgano vital. La proteína señalizadora llamada factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF) controla, a lo largo del crecimiento de los órganos, el desarrollo de vasos sanguíneos y el riego de sangre a los órganos adultos. Existía la esperanza de que se podría utilizar el VEGF para estimular el crecimiento de vasos en músculos lesionados, como los cardiacos. Sin embargo, el VEGF, al mejorar el riego sanguíneo a corazones dañados, ocasiona graves efectos secundarios. Los investigadores pasaron a centrar sus esfuerzos en el factor de crecimiento placentario (PlGF). Este factor que estimula la formación de vasos sanguíneos tiene un funcionamiento algo diferente. Los ensayos con animales han mostrado que el PlGF promueve la formación de nuevos vasos sanguíneos sin producir, ni en grandes dosis, los efectos secundarios derivados del VEGF. A través del proyecto VASOPLUS, el Profesor Collen y sus compañeros esperan desarrollar el fármaco hasta la fase de ensayos clínicos preliminares. En caso de éxito, el medicamento podría elevar de forma significativa la calidad de vida de los pacientes cardiacos. El aumento del riego sanguíneo mejorará el funcionamiento del corazón, reducirá el riesgo de isquemia y ofrecerá a los pacientes la posibilidad de llevar una vida más activa. Los socios del proyecto confían, además, en que los medicamentos derivados de sus investigaciones serán de utilidad a las personas que sufren dolores en brazos y piernas por pérdida de riego sanguíneo. Se están estudiando aplicaciones adicionales en el campo de la regeneración de tejidos y curación de heridas. «Para los pacientes cardiacos y pacientes con dolores de brazos y piernas causados por la disminución del riego sanguíneo, la necesidad de estos medicamentos es indiscutible», comenta el Profesor Collen.
Países
Bélgica, Alemania, Italia, Sudáfrica