Skip to main content

Article Category

Noticia

Article available in the folowing languages:

Un mejor enfoque del cielo gracias a la óptica adaptativa

Las imágenes borrosas del espacio podrían pasar pronto a ser cosa del pasado. Astrónomos del telescopio VLT del Observatorio Europeo Austral (ESO) han obtenido las primeras imágenes corregidas del espacio gracias al MAD (Multi-Conjugate Adaptive Optics Demonstrator). El MAD ...

Las imágenes borrosas del espacio podrían pasar pronto a ser cosa del pasado. Astrónomos del telescopio VLT del Observatorio Europeo Austral (ESO) han obtenido las primeras imágenes corregidas del espacio gracias al MAD (Multi-Conjugate Adaptive Optics Demonstrator). El MAD permitió a los científicos obtener imágenes corregidas (nítidas) a pesar de la turbulencia atmosférica. Eso significa que las imágenes recibidas son de calidad casi espacial, un logro absolutamente novedoso y también prometedor con vistas a desarrollar la tecnología que se utilizará en los ELT («Telescopios Extremadamente Grandes»), según el ESO. «Los telescopios ubicados en tierra sufren el efecto borroso inducido por la turbulencia atmosférica. Esta turbulencia hace que las estrellas centelleen de un modo que son la delicia de los poetas, pero que resulta frustrante para los astrónomos, ya que emborrona los detalles de las imágenes», declaran desde el ESO. Las imágenes se obtuvieron con técnicas de Óptica Adaptativa. Los sistemas de óptica adaptativa funcionan con un espejo deformable controlado por ordenador que contrarresta la distorsión de las imágenes causada por la turbulencia atmosférica. Consiste en la realización de correcciones ópticas instantáneas computadas a partir de datos de imagen obtenidos por un «sensor de frente de onda» (una cámara especial) a una velocidad muy alta (muchos cientos de veces por segundo). Aunque esta técnica se remonta a 1989, cuando se usó por primera vez en el Observatorio La Silla, hasta ahora los sistemas de óptica adaptativa no habían logrado corregir la distorsión en porciones pequeñas de cielo, en este caso de hasta 15 segundos del arco (o segundos sexagesimales). Las fotografías de prueba se tomaron el 25 de marzo y se centraron en tres estrellas de magnitud 11 en un círculo de cielo de un diámetro de 1,5 minutos de arco en Omega Centauri. Seguidamente el telescopio se utilizará para observar esta región durante varias noches a fin de determinar la eficacia del aparato con arreglo a diversas condiciones de visibilidad. «El propósito de MAD es comprobar la viabilidad y el rendimiento de las nuevas técnicas de óptica adaptativa», explicó Norbert Hubin, director del grupo de óptica adaptativa del ESO. Los resultados de estas pruebas serán cruciales para el desarrollo de otros instrumentos en el futuro, tanto para el telescopio VLT como para el ELT, explicó. La Directora General del ESO, Catherine Cesarsky, declaró: «Se trata de un logro tremendo que abre nuevas perspectivas en la era de los telescopios extremadamente grandes.»