Astrónomos encuentran agua en un planeta extrasolar
Un grupo de astrónomos ha encontrado los indicios más concluyentes hasta el momento de la presencia de agua en un planeta situado en el exterior de nuestro Sistema Solar. El planeta en cuestión, denominado HD 189733b, es un gigante gaseoso similar a Júpiter situado a sesenta años luz de la Tierra, en la constelación de Vulpécula (el Zorro). Utilizando el telescopio espacial de infrarrojos Spitzer de la NASA, los investigadores observaron que el planeta absorbe parte del espectro de la luz de su estrella de una manera que sólo puede explicarse por la presencia de vapor de agua en su atmósfera. «Nos entusiasma haber dado con indicios claros de agua en un planeta que se encuentra a millones y millones de kilómetros de distancia», declaró Giovanna Tinetti, colaboradora de la Agencia Espacial Europea que trabaja en el Instituto de Astrofísica de París (Francia) y que dirigió el estudio junto con un equipo internacional de investigadores. «Aunque HD 189733b dista mucho de ser habitable, ya que en realidad ofrece un entorno bastante hostil, nuestro descubrimiento indica que el agua podría ser más común en el exterior de lo que se pensaba anteriormente; además nuestro método puede utilizarse en el futuro para estudiar entornos menos hostiles para la vida», matizó la Sra. Tinetti. HD 189733b no es un planeta rocoso como la Tierra, sino un planeta grande cuya masa es 1,15 veces la de Júpiter. Está situado a tan sólo 4,5 millones de kilómetros de su estrella y orbita a su alrededor en 2,2 días. Sirva de referencia que la Tierra dista 150 millones de kilómetros del Sol; incluso Mercurio, el planeta más interior de nuestro sistema, dista 70 millones de kilómetros del Sol. Los astrónomos se refieren a tales planetas como «Júpiteres calientes». La temperatura atmosférica de HD 189733b es de unos 1.000 grados Kelvin (algo más de 700 grados centígrados) o más, lo que significa que las cantidades considerables de vapor de agua que haya en su atmósfera no pueden condensarse y precipitarse en forma de lluvia ni formar nubes. Para formar nubes de vapor de agua o lluvia la temperatura tendría que ser cinco veces más baja. A pesar de ser un gigante gaseoso, es improbable que este planeta sea un candidato en lo que respecta a la búsqueda de vida. No obstante, estos hallazgos aumentan las esperanzas de detectar agua en otros planetas rocosos que los astrónomos esperan descubrir en un futuro próximo.