El cantor que más arriesga se lleva el gato al agua.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Amberes (Bélgica) y de la Universidad Eötvös (Hungría) afirman que las claves de comportamiento influyen sobre las interacciones sociales entre animales. Sobre todo en el cortejo. En un estudio publicado en la revista de acceso abierto PLoS ONE, los investigadores han utilizado el canto de pájaros como modelo para investigar si los rasgos de comportamiento involucrados en la llamada sexual pueden proporcionar información sobre la personalidad de la fauna salvaje. Los investigadores avalan que lo que normalmente influye en la selección de un compañero sexual en los humanos son comportamientos clave que se activan durante las interacciones sociales. La manera en la que una persona actúa en distintas situaciones puede revelar mucha información sobre la personalidad o el temperamento de esa persona, y si el amor está a la vuelta de la esquina. También ha quedado claro para los investigadores que las normas de comportamiento no son culturales ni han evolucionado de forma arbitraria si se perciben como sexualmente atractivas. Los últimos descubrimientos de la investigación demuestran el verdadero papel que desempeñan los rasgos de personalidad en varios grupos de animales entre los que se incluyen las aves. Los investigadores de la personalidad utilizan normalmente aves como modelos. Por otro lado, anteriores estudios han demostrado que los individuos muestran respuestas de comportamiento coherentes en días diferentes. La individualidad también puede ser demostrada en distintas situaciones ecológicas como se produce tensión al entrar dos machos en contacto. La conexión entre la selección sexual y el canto de los pájaros es grande. Según los investigadores, no sólo hay pájaros que conocen dos cantos distintos, sino que los que tienen esta habilidad poseen una personalidad más fuerte. Un hecho interesante es que el canto no sólo atrae a las hembras sino que también atrae a los depredadores. Los investigadores afirman que existe una conexión entre el canto y el nivel de riesgo que se corre. El resultado es que algunos individuos tienen cantos más atractivos. Laszlo Z. Garamszegi de la Universidad de Amberes y su equipo, se centraron en la relación entre el canto y la personalidad. El equipo de investigación consideró que las parejas desarrollarán preferencias hacia cierto tipo de personalidades que saquen el mayor provecho posible a la reproducción. En su estudio, los investigadores grabaron el canto de dos docenas de papamoscas collarinos europeos y caracterizaron múltiples rasgos dichos cantos. Se llevaron a cabo pruebas de comportamiento para determinar la manera en la que los pájaros exploraban en un ambiente de cría alterado, y también se evaluó la exposición al riesgo al acercarse un depredador. El estudio demostró que los pájaros macho que cantaban en posiciones bajas con respecto a la vegetación circundante eran más «exploradores» y corrían mayores riesgos. Cuanto más cerca del suelo se encontrasen, mayor era el riesgo, declararon los investigadores. Además, el canto elegido es un factor que influye en el éxito de un macho al «conseguir» una hembra. El equipo afirmó que estar más cercano al suelo ayudaba a los pájaros macho a formar pareja con más rapidez. De acuerdo con los investigadores, esto puede deberse a que las hembras prefieren machos que canten en sitios sin cobertura. En resumen, los individuos con mejores cualidades tienen más probabilidad de sobrevivir al cantar en una zona expuesta y también de conseguir una hembra mucho antes.
Países
Bélgica, Hungría