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Un informe de la OCDE insta a los países a promover la ciencia y la innovación

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha publicado un informe que examina las políticas de ciencia, tecnología e innovación de sus países miembros y otros seis países (entre ellos China, Israel y Rusia) e insta a sus gobiernos a promover la cienc...

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha publicado un informe que examina las políticas de ciencia, tecnología e innovación de sus países miembros y otros seis países (entre ellos China, Israel y Rusia) e insta a sus gobiernos a promover la ciencia y la innovación con el fin de generar crecimiento a largo plazo. El informe «OECD Science, Technology and Industry Outlook 2008» (Ciencia, tecnología e industria: perspectiva de la OCDE 2008) anima a los países miembros de la OCDE a fomentar los vínculos entre los organismos públicos de investigación y la industria, así como a aumentar la cooperación internacional. Según el informe de la OCDE, la mayor parte de la investigación y desarrollo (I+D) realizada en la mayoría de los países de la OCDE es de origen empresarial y, si bien esta inversión ha crecido a lo largo de la última década, el ritmo de crecimiento se ha venido ralentizando considerablemente desde 2001. La inversión empresarial en I+D (BERD, por sus siglas inglesas) de Estados Unidos se redujo de un 2,05% del PIB en 2000 al 1,84% del PIB en 2006, mientras que en los Estados miembros de la UE ha aumentado tan lentamente que «la UE no será capaz de alcanzar su objetivo de BERD de 2% del PIB para el año 2010». La OCDE estima que las cuotas globales de gasto en I+D son de alrededor del 35% para Estados Unidos, el 24% para la UE y el 14% para Japón. El informe dice que, desde el año 2000, el lento crecimiento del gasto empresarial en I+D ha provocado una caída del 2% en la cuota europea. Es importante destacar que los autores del informe prevén que la actual inestabilidad de los mercados financieros tendrá ciertos efectos a largo plazo sobre la inversión empresarial en I+D a nivel mundial. Las economías emergentes representan una proporción cada vez mayor de las inversiones mundiales en I+D. El gasto de China en I+D en el sector empresarial medido como porcentaje del PIB ha aumentado anualmente en alrededor de un 20%, en comparación con una media anual del factor de crecimiento de alrededor del 3% en la UE y Estados Unidos. Según consta en el informe, las patentes y las publicaciones científicas han aumentado en los últimos años, pero mientras que la cuota europea de patentes que se presentan en Estados Unidos, Japón y la UE ha disminuido, la proporción correspondiente a las economías asiáticas ha aumentado drásticamente. La publicación de artículos científicos sigue estando muy concentrada en un reducido números de países. El talento extranjero contribuye de manera significativa al número de personas que trabajan en los campos científico y tecnológico en muchos países de la OCDE. «Al haber muchos países que están desarrollando una serie de iniciativas para facilitar la movilidad», dice el informe, «es probable que continúe la internacionalización del mercado de trabajo [de la ciencia y la tecnología]. Al mismo tiempo, la creciente competencia internacional por el talento significa que los países tienen cada vez más necesidad de fortalecer su propia inversión en recursos humanos.» El aumento de la globalización de las actividades de investigación, las formas más abiertas de la innovación, y la evolución de las inquietudes nacionales y globales han puesto en tela de juicio las políticas de ciencia y tecnología, dicen los autores del informe. «Los países deben desarrollar las capacidades de investigación e innovación nacionales para atraer la inversión extranjera en I+D, y la innovación debe fomentar la participación en las cadenas de valor mundiales.» El informe describe el desarrollo del Espacio Europeo de Investigación (EEI) de la Unión Europea como un ejemplo de cómo mejorar la coordinación del diseño y la aplicación de las políticas nacionales. En particular, los objetivos fijados por la UE para que los países aumenten el gasto en investigación han dado lugar a un aumento de la financiación pública de I+D, incluso a pesar de la persistencia de las limitaciones presupuestarias. Los autores del informe de la OCDE llegan a la conclusión de que los temas que deben abordarse urgentemente son el aumento de la cooperación entre las empresas extranjeras y los gobiernos, con el fin de atraer la inversión extranjera, y la mejora de las políticas para fomentar el talento en las economías nacionales. Además, debido a que la innovación en las empresas comprende innovaciones de orden tecnológico y otras referidas a los procesos, a la organización y a la comercialización, las políticas para fomentar la innovación tendrán que abarcar toda la gama de estas diversas actividades. La OCDE tiene su sede en París (Francia) y actualmente cuenta con 30 miembros y un presupuesto de alrededor de 343 millones de euros. Los miembros incluyen, entre otros, a veintidós países europeos, Estados Unidos y Japón. La Comisión Europea participa en la labor de la organización con estatus de cuasi-miembro. La OCDE proporciona estadísticas sobre datos económicos y sociales, observa las tendencias, analiza la evolución económica e investiga la evolución de las pautas en la sociedad y el comercio. La organización también brinda una plataforma para que los gobiernos «comparen experiencias, busquen respuestas a problemas comunes, identifiquen buenas prácticas y coordinen políticas nacionales e internacionales».

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