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Mezclar y montar sus propias películas

Un equipo de investigadores financiados con fondos comunitarios ha desarrollado un novedoso paquete de herramientas que pone al alcance de artistas y profesionales de los medios de comunicación los medios necesarios para crear animaciones audiovisuales de calidad en mucho meno...

Un equipo de investigadores financiados con fondos comunitarios ha desarrollado un novedoso paquete de herramientas que pone al alcance de artistas y profesionales de los medios de comunicación los medios necesarios para crear animaciones audiovisuales de calidad en mucho menor tiempo y a un coste mucho más bajo. Estas herramientas permiten al usuario seleccionar las expresiones faciales, los rasgos físicos e incluso el tono de voz de sus personajes. Esta tecnología de «contenidos inteligentes» fue desarrollada por el proyecto SALERO («Objetos semánticos reutilizables para el entretenimiento audiovisual»), al que se asignaron 8,85 millones de euros por el tema de «Tecnologías de la sociedad de la información» del Sexto Programa Marco (6PM) de la Unión Europea. El consorcio, formado por tres socios y encabezado por Joanneum Research (Austria), ha logrado desarrollar un total de veinticuatro aplicaciones, instrumentos y demostraciones que permiten al usuario crear, gestionar, editar, recuperar y generar contenidos para su propia animación o su propio juego de ordenador. De este modo pueden diseñarse personajes, objetos, sonidos, conjuntos lingüísticos y comportamientos en determinado contexto a voluntad sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados. El objetivo de los investigadores, artistas y profesionales de medios creativos de SALERO era lograr que la creación de animaciones y juegos de ordenadores resultase más accesible al agilizar, facilitar y abaratar el proceso de producción. De este modo podrán producirse con mayor eficiencia diversas clases de simulaciones, por ejemplo contenidos didácticos para profesionales sanitarios, que serán adaptables a escenas diversas y también a proyectos radicalmente distintos. Entre 2006 y finales de 2009, cuando concluyó el proyecto, el equipo consiguió crear un producto avanzado, autoadaptable y semiautomático que ya ha despertado un interés considerable. El Dr. Georg Thallinger, de Joanneum Research, declaró que los más entusiasmados con estas herramientas de sonido y animación son diversos estudios. No es de extrañar, pues es previsible que estas herramientas ahorren tiempo y dinero a los profesionales de este sector, de manera similar a como el fenómeno de las bibliotecas de fotografías han facilitado enormemente la accesibilidad a imágenes. «Ya no hace falta contar con tantos actores de voz, que son costosos, y tampoco lleva tanto tiempo crear numerosos personajes que transmitan una variedad de emociones», aseguró el Dr. Thallinger. Gracias, por ejemplo, al módulo de síntesis emocional, el usuario tiene acceso a las variables de «activación» (intensidad de la emoción) y «evaluación» (control del balance) que le permiten representar múltiples expresiones en animaciones. Es más, la herramienta Maskle facilita la transferencia de las mismas emociones al rostro de otro personaje. El usuario puede también determinar el sexo, la etnia, la edad y el peso del personaje. Estas variables repercuten en el movimiento corporal y la forma de andar de dicho personaje, que se ajustan automáticamente según la superficie que pise. «El usuario sólo tiene que señalar el lugar donde quiere que vaya el personaje y el programa escoge la trayectoria, da animación a las variables del personaje y ajusta la calidad del terreno por el que pase», explicó el Dr. Thallinger. La tecnología cuenta con funciones de procesado de sonido que permite transformar una grabación de voz determinar para denotar un sexo, una edad, velocidad, timbre, tono e incluso intensidad emocional (por ejemplo pasar de la alegría a la tristeza). Si el usuario carece de una grabación de voz, el programa puede generarla. Asimismo, el equipo ha creado un sistema que sincroniza la intensidad emocional de cada personaje con su tono de voz. «Se consigue una animación mucho más realista y convincente cuando el movimiento está sincronizado de este modo en las voces y las imágenes», añadió el Dr. Thallinger. En la web de SALERO hay información sobre las distintas herramientas y también varias animaciones de muestra. En SALERO participaron investigadores e industriales de Alemania, Irlanda, España, Austria, Finlandia y Reino Unido.

Países

Austria

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