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Un beneficiario de una beca del Consejo Europeo de Investigación gana el Premio Nobel de Fisiología o Medicina

Peter J. Ratcliffe fue galardonado junto a otros dos científicos por su investigación sobre cómo las células detectan y se adaptan al oxígeno disponible. Sus descubrimientos podrían ayudar a desarrollar nuevos tratamientos para diversas enfermedades.

Salud

Sir Peter J. Ratcliffe y el profesor William G. Kaelin Jr., de la Universidad Harvard, y el profesor Gregg L. Semenza, de la Universidad Johns Hopkins, comparten el Premio Nobel de Fisiología o Medicina «por sus descubrimientos sobre cómo las células detectan y se adaptan al oxígeno disponible», tal y como se refleja en la nota de prensa publicada en el sitio web oficial de los Premios Nobel. «Los trascendentales descubrimientos de los premios nobel de este año revelaron el mecanismo de uno de los procesos adaptativos más esenciales para la vida. Establecieron los fundamentos para nuestra comprensión de cómo los niveles de oxígeno afectan al metabolismo celular y la función fisiológica». El profesor Ratcliffe es director del Instituto Target Discovery en el Departamento Nuffield de Medicina de la Universidad de Oxford y director de Investigación Clínica del Instituto Francis Crick de Londres. El galardonado comentó el premio en una nota de prensa de la Universidad de Oxford: «Me siento honrado y encantado con la noticia. He recibido un gran apoyo de mucha gente a lo largo de los años. Es un homenaje al laboratorio, a los que me ayudaron a crearlo y trabajaron conmigo en el proyecto durante años, a muchas otras personas del ámbito y también a mi familia por su paciencia en todos los altibajos».

Lucha contra enfermedades

En un artículo de prensa publicado en el sitio web del Consejo Europeo de Investigación (CEI), Carlos Moedas, comisario de Investigación, Innovación y Ciencia, declaró: «Me enorgullece decir que la financiación de la Unión Europea ha apoyado a uno de los galardonados con el Premio Nobel de este año para comprender mejor cómo se adaptan las células a los cambios de los niveles de oxígeno, lo cual es fundamental para luchar contra un gran número de enfermedades a las que se enfrenta nuestra sociedad». En el mismo artículo, se señala que el profesor Ratcliffe obtuvo una beca avanzada del CEI en 2008 junto con el profesor Christopher J. Schofield. «El objetivo de su proyecto era estudiar las proteínas involucradas en la detección de oxígeno en las células, a saber, las hidroxilasas de factor inducible por hipoxia (HIF, por sus siglas en inglés)». La beca del CEI ayudó a los dos científicos a estudiar «cómo las células detectan y señalan la hipoxia, es decir, los niveles bajos de oxígeno». Llevaron a cabo su investigación en el marco del proyecto financiado con fondos europeos MOOSE (Molecular Mechanism of Oxygen Sensing by Enzymes) que estuvo en marcha entre 2009 y 2014. En un informe resumido final de CORDIS, los profesores Ratcliffe y Schofield explicaron el objetivo de su trabajo interdisciplinario: «Nuestros objetivos eran mejorar nuestra comprensión básica de la respuesta hipóxica y permitir labores farmacéuticas en su manipulación». En la noticia del CEI, se señalaba lo siguiente: «El proyecto logró proporcionar una caracterización estructural y química detallada de las enzimas hidroxilásicas humanas, y también condujo al desarrollo de inhibidores de estas enzimas. La modulación de la respuesta de las células a la hipoxia podría ser de uso terapéutico en enfermedades isquémicas y oncológicas». En un documento científico de referencia, se explica en detalle la función del HIF en el trabajo de los tres premios nobeles y otros investigadores. Además, se hace hincapié en la importancia del HIF para una amplia gama de aplicaciones en medicina y farmacología. «La función del HIF incrementada farmacológicamente puede ayudar en el tratamiento de una amplia gama de enfermedades, ya que ha demostrado ser esencial para fenómenos tan diversos como la función inmunitaria, la formación de cartílago y la cicatrización de heridas». En el documento, se añade: «Por el contrario, la inhibición de la función del HIF también podría tener muchas aplicaciones: en muchos cánceres, se observa un aumento de los niveles del HIF, así como en algunas enfermedades cardiovasculares, como el ictus, el infarto de miocardio y la hipertensión pulmonar». Para obtener más información, consulte: Proyecto MOOSE

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Reino Unido

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