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Bacterias modificadas genéticamente curan heridas en diabéticos

Más de seis millones de diabéticos en Europa tienen heridas crónicas y difíciles de curar que pueden resultar en amputaciones de sus extremidades. Para abordar esta necesidad médica —por lo general no cubierta— de este colectivo, una iniciativa europea desarrolló un tratamiento innovador basado en bacterias del ácido láctico modificadas genéticamente.

Salud

La regeneración de heridas implica el reclutamiento de células inmunitarias al lugar para iniciar el proceso de reparación de los tejidos. Los pacientes diabéticos muestran una menor capacidad de regeneración, además de una mayor susceptibilidad de sufrir heridas, lo que se traduce en una reducción de su esperanza de vida.

Ingeniería de la producción humana de quimioquina a partir de bacterias

El proyecto financiado con fondos europeos WHILYAS desarrolló fármacos biológicos producidos en el lugar de la herida por bacterias del ácido láctico que actúan como minibiorreactores. «Nuestro método engaña al cuerpo para que crea que la herida es mucho más grande y, por tanto, acelere el proceso de regeneración», explica la coordinadora del proyecto, Evelina Vågesjö. Los investigadores seleccionaron la quimioquina CXCL12, bien conocida por su papel en los procesos regenerativos. No obstante, debido a su vida media inherentemente corta, la CXCL12 ha sido poco estudiada como modalidad terapéutica. Para superar esta limitación, los investigadores de WHILYAS decidieron producir la quimioquina humana de manera continua en la herida misma, mediante bacterias del ácido láctico vivas modificadas genéticamente. El fármaco ILP100 producido por Ilya Pharma es el primer candidato en superar un estudio clínico de prueba de concepto con aplicación tópica y está disponible en una fórmula liofilizada. Las bacterias se reactivan inmediatamente antes de su aplicación sobre la herida al añadirles un pequeño volumen de disolución amortiguadora. El principal objetivo del proyecto WHILYAS fue acelerar el desarrollo del fármaco candidato ILP100 mediante pruebas de toxicidad en modelos con animales grandes y sujetos humanos. El estudio de toxicidad a dosis repetidas en animales grandes mostró buenos resultados de seguridad y eficacia, con la aceleración de la regeneración y la reducción de cicatrización. Los investigadores han expandido el bioproceso y producido un banco de células de prácticas correctas de fabricación para su uso en el futuro. Los resultados del primer ensayo clínico en curso realizado con humanos voluntarios sanos muestran la seguridad del medicamento y tolerabilidad local. La valoración de la regeneración de heridas, la cicatrización, el flujo sanguíneo y el microbioma de las heridas son criterios de evaluación exploratorios secundarios.

Impacto clínico y perspectivas de futuro

El tratamiento actual de heridas crónicas se limita al uso de diferentes apósitos y de un exceso de antibióticos, lo que incurre en costes elevados que en los países industrializados pueden alcanzar el 4 % del presupuesto sanitario total. El mercado para los cuidados de heridas es de 15 000 millones de euros, y el segmento de las úlceras del pie diabético es de aproximadamente 1 500 millones de euros. La fundamentación racional que subyace el desarrollo de ILP100 es la regeneración de heridas crónicas en pacientes diabéticos de una manera mejor, más rápida y más rentable que cualquier otro fármaco o dispositivo médico actualmente disponible o en desarrollo. Con ILP100, las heridas crónicas pueden curarse un 66 % más rápido, lo que provoca una mejora obvia de la calidad de vida de los pacientes. Aparte de la CXCL12, podrían aprovecharse otras proteínas humanas terapéuticas autólogas regenerativas de tejidos. «Con el fin de cumplir con las normativas para el desarrollo de fármacos de la EMA (Agencia Europea de Medicamentos) y el FDA (Organismo estadounidense para el Control de Alimentos y Medicamentos), tenemos que innovar en cada paso y contar con un equipo con la especialización y mentalidad adecuadas», subraya Vågesjö. Los datos no clínicos generados durante el proyecto WHILYAS han servido para poner en marcha una ronda de inversión para financiar dos ensayos clínicos de fase II en diferentes indicaciones de heridas, además de las actividades regulatorias y comerciales consiguientes. «Estas actividades son de suma importancia para ejecutar el plan de desarrollo estratégico de Ilya Pharma y para traer rápidamente estos fármacos biológicos de próxima generación a los pacientes», concluye Vågesjö.

Palabras clave

WHILYAS, herida crónica, CXCL12, bacterias del ácido láctico, úlcera del pie diabético

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