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Entrevista

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Regeneración de cartílagos: ¿será pronto una opción de tratamiento para el dolor lumbar y la artrosis?

Dentro de diez años, los pacientes con dolor lumbar crónico o artrosis podrían ver cómo varias nuevas opciones de tratamiento cambian sus vidas para mejor. Aunque se encuentran en fases muy iniciales, los ensayos llevados a cabo en una nueva generación de sistemas de administración de fármacos parecen prometedores para la inhibición de la degeneración tisular, factor clave de estas enfermedades.

Los nanotransportadores para la administración de fármacos son una de las tendencias más importantes en la investigación sanitaria. El proyecto TargetCaRe (Targeting Cartilage Regeneration in joint and intervertebral disc diseases), emprendido con el apoyo del programa Marie Skłodowska-Curie, es un buen ejemplo de aplicación: al establecer una red de científicos cualificados en el uso de nanotransportadores inteligentes, el consorcio espera que, algún día, estos investigadores logren aplicar esta tecnología al ámbito del aparato locomotor. Gerjo van Osch y Laura Creemers, que coordinaron conjuntamente el proyecto respectivamente en representación del Centro Médico de la Universidad Erasmus, el Centro Médico de la Universidad de Rotterdam y el Centro Médico de la Universidad de Utrecht, comentan con más detalle sus resultados.

¿Cuáles dirían que son las principales limitaciones de las actuales opciones de tratamiento para el dolor lumbar crónico y la artrosis?

Van Osch: Los tratamientos disponibles hoy en día solamente tratan los síntomas y no la propia enfermedad. Las opciones que tienen los pacientes son principalmente los analgésicos, el ejercicio y la pérdida de peso. Esta última opción, en realidad, mejora un poco los síntomas clínicos. En la artrosis, los síntomas pueden eliminarse de forma permanente sustituyendo la articulación por una prótesis, pero, aunque se trata de una terapia de rescate, no trata la propia enfermedad. Además, las prótesis tienen una duración limitada, lo cual significa que tan solo los pacientes de más de sesenta años pueden recibir este tratamiento. En el caso del dolor lumbar crónico provocado por la degeneración del disco intervertebral, el desarrollo de prótesis de discos todavía está en ciernes y, hasta ahora, no ha tenido mucho éxito. Esto deja a los pacientes solamente con la fisioterapia, la pérdida de peso y la terapia psicológica para aprender a sobrellevar el dolor. En los Estados Unidos, muchas adicciones a los opiáceos están relacionadas con el dolor lumbar crónico.

¿Qué hace que su método sea especialmente innovador en este sentido?

Van Osch: La artrosis y el dolor lumbar son enfermedades crónicas que se caracterizan por la degeneración tisular. Aparte de inhibir esta degeneración, nos proponemos regenerar los tejidos afectados. Lo novedoso de nuestro método es el uso de la administración local de fármacos con nuevas generaciones de transportadores para la administración de fármacos. En lugar de utilizar la medicación oral o la inyección intravenosa que hacen que el fármaco llegue a todas las partes del cuerpo, queremos conseguir una inyección local con transportadores de biomateriales degradables cargados con los fármacos. Los transportadores desarrollados en el marco de TargetCaRe están compuestos por nanopartículas e hidrogeles que poseen propiedades avanzadas y permiten la liberación pasiva de los fármacos. Estas propiedades incluyen capas para administrar varios fármacos a la vez, materiales de partículas que aceleran la liberación de fármacos en condiciones de enfermedad (también denominada liberación controlada) y partículas con moléculas específicas que les hacen atacar el tejido adecuado. Estas últimas son especialmente importantes en la artrosis, ya que se sabe que distintos tejidos responden de forma diferente a diferentes tipos de fármacos y que desempeñan una función distinta en la enfermedad. Por ejemplo, los fármacos antiinflamatorios deberían administrarse a la membrana sinovial inflamada de la cápsula articular y tratar principalmente el dolor, mientras que los fármacos que estimulan la reparación tendrían que administrarse al cartílago degenerado.

¿Puede darnos más detalles sobre el proceso de tratamiento?

Creemers: El tratamiento consistiría en la inyección local del nanotransportador, que inhibirá la inflamación o estimulará la regeneración de la articulación o disco intervertebral. Los fármacos activos se administran durante varios días o semanas. La inyección en el disco intervertebral se aplicará bajo orientación radiográfica, mientras que la inyección en la articulación incluso podrían ponerla médicos de cabecera.

¿Cuáles fueron las principales dificultades que afrontaron para lograr sus objetivos y cómo las superaron?

Van Osch: Una dificultad fue que se tardó más tiempo de lo previsto en desarrollar algunos de los nanotransportadores innovadores, por lo que no pudieron ser probados por otros socios del consorcio en sus modelos «in vitro» e «in vivo». Superamos este problema desarrollando muchos transportadores distintos y varios de ellos estuvieron listos a tiempo para los experimentos. De esta forma, el investigador en la fase inicial de su carrera todavía pudo recibir formación en múltiples disciplinas según lo previsto. Otro obstáculo es que estos investigadores tan solo reciben remuneración durante tres años, tiempo que, en muchos países de la Unión Europea, es demasiado breve para elaborar una tesis. En muchos casos, esto se solucionó contratando a los investigadores para el tiempo restante en proyectos relacionados en sus instituciones. Además, el presupuesto de las redes de formación innovadoras (ITN, por sus siglas en inglés) no deja demasiado margen para trabajar «in vivo». Seleccionamos los transportadores más prometedores con el fin de garantizar un uso óptimo de los animales.

Por cierto, ¿cuáles son los resultados de sus ensayos «in vivo»? ¿Cómo procedieron a evaluar la eficacia de su método?

Creemers: Un transportador en hidrogel que libera el oligonucleótido anti-miR221 presentó una mejora de la regeneración en un modelo murino de defecto local del cartílago. Las nanopartículas PLGA que liberan ácido hialurónico presentaron unos efectos prometedores en un modelo murino de artrosis. Los nanofantasmas, pequeñas vesículas preparadas a partir de células madre mesenquimales, fueron absorbidas por las células y presentaron una buena tolerabilidad en modelos animales similares. Sin embargo, todavía se tiene que analizar el efecto en el conjunto de la articulación.

¿Han dado continuación a esta investigación desde que finalizó el proyecto? ¿De qué forma?

Creemers: Como ya he comentado, se prolongaron los contratos de muchos investigadores para que acabaran su investigación de doctorado. La mayoría de ellos ya se han doctorado. Hay colaboraciones en curso entre socios, y los investigadores en la fase inicial de su carrera todavía se comunican e incluso visitan los laboratorios de otros socios para los experimentos finales. Los socios continúan o prevén continuar trabajando en los métodos más prometedores desarrollados en el proyecto. Algunos socios ya han encontrado subvenciones para lograrlo (generalmente colaboraciones bilaterales) y también se están redactando nuevas subvenciones para continuar con nuestro trabajo.

¿Con qué rapidez cree que los pacientes pueden esperar beneficiarse de este nuevo tratamiento y con qué beneficios?

Creemers: Nuestros sistemas de administración de fármacos están, en su mayor parte, en fases muy iniciales de desarrollo. Aunque hemos obtenido unos resultados muy prometedores, todavía se precisan ensayos exhaustivos con animales antes de que estos tratamientos puedan llevarse a los pacientes para realizar más validaciones y optimizar la posología. Además, posteriormente tienen que utilizarse modelos de animales grandes. Dado que esto último conlleva muchos ensayos reglamentarios oficiales para demostrar la seguridad, estimamos que se tardará por lo menos diez años en poder poner alguno de estos tratamientos novedosos a disposición de los pacientes. El hidrogel con el oligonucleótido que estimula la regeneración podría ser uno de los primeros tratamientos en aplicarse, porque el gel ya está en la fase de estudios clínicos. Además, los nanofantasmas ya están llegando a estudios clínicos para el tratamiento del cáncer y, por lo tanto, el camino de la regulación para la artrosis y el dolor lumbar crónico puede ser relativamente corto. Otros nanotransportadores como los multicapa pueden necesitar algunos años más de nuevas validaciones «in vitro» y en modelos de animales pequeños.

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