Skip to main content

Article Category

Article available in the folowing languages:

Un nuevo sistema ayuda a predecir y prevenir la fragilidad

Las personas mayores son propensas a la fragilidad, pero es difícil determinar el riesgo y prevenir el deterioro. Un nuevo sistema identifica a los pacientes de riesgo y les ofrece asesoramiento individual para promover un envejecimiento activo y saludable.

Economía digital
Sociedad

Las personas mayores a menudo necesitan un considerable grado de atención médica y de un tipo especialmente caro. Debido a la proporción creciente de este grupo de población en la sociedad, el aumento de los costes de su atención pronto podría llegar a ser inasequible. En particular, las personas mayores son propensas a desarrollar fragilidad. Esta conlleva un debilitamiento físico progresivo, que aumenta la vulnerabilidad a enfermedades, combinada con un deterioro mental similar. La fragilidad es, hasta cierto punto, prevenible, aunque los métodos de evaluación actuales no tienen en cuenta los indicios e identifican relativamente mal a los pacientes de riesgo. Además, los criterios de diagnóstico se centran en el estado físico e ignoran aspectos no físicos. Y esto es así, a pesar de las evidencias de que las fragilidades cognitivas y físicas interactúan fuertemente.

Identificación de los factores de riesgo

Los investigadores del proyecto financiado con fondos europeos my AHA creen que prevenir es mejor que curar y que podría mejorarse la identificación de los pacientes de riesgo. El proyecto desarrolló una metodología mejorada para detectar el riesgo, que generó un nuevo índice acumulativo de fragilidad. La metodología de evaluación combina dispositivos de seguimiento de la condición física con herramientas TIC desarrolladas por my AHA. El sistema ofrece una evaluación personalizada y estrategias de intervención para fomentar una vida autónoma y activa entre las personas mayores. Los usuarios reciben un monitor de pulsera que se conecta con un teléfono inteligente que ejecuta varias aplicaciones populares de actividad física. El doctor Alessandro Vercelli, coordinador del proyecto, explica: «A través de la pulsera y la interacción de los pacientes con las aplicaciones, el sistema recoge e integra una enorme cantidad de datos sobre distintos ámbitos relacionados con la fragilidad». Estos incluyen factores físicos y cognitivos, además de marcadores psicológicos de depresión, factores nutricionales y la conectividad social del paciente. La parte principal del sistema es el «middleware», desarrollado por my AHA, que integra información de distintas plataformas existentes y futuras. Mediante el «software», los investigadores desarrollaron y probaron nuevos modelos que predicen el riesgo de desarrollar fragilidad. De este modo, el equipo elaboró un índice de fragilidad acumulativo muy mejorado y que se ha validado en un estudio importante con más de doscientos participantes seleccionados entre más de cuatro mil seiscientos candidatos de siete países de la Unión Europea, además de Japón y Australia. Y Vercelli añade: «Los resultados se publicarán pronto en revistas con revisión por pares. No podemos revelar los datos antes de la publicación». Sin embargo, confirmó que el sistema funciona y que puede fomentar la vida autónoma de las personas mayores.

Recomendaciones personalizadas

Sobre la base del nuevo índice, el sistema recomienda varias intervenciones personalizadas. Estas pueden incluir cambios en la alimentación, los patrones de sueño, la actividad física y cognitiva o la interacción social. El equipo dedicó una atención considerable a las formas de mantener la motivación y el cumplimiento del tratamiento por parte de los pacientes, y en ayudar a los usuarios a seguir las recomendaciones del sistema. El equipo trabajará con partes interesadas fundamentales, como autoridades sanitarias, organizaciones no gubernamentales y empresas, para demostrar la eficacia del sistema my AHA en el apoyo a las personas mayores. Reduce la necesidad de hospitalizaciones e ingresos en residencias de ancianos, a la vez que retrasa el inicio de la fragilidad. Estas ventajas ayudan a fomentar el bienestar y la calidad de vida de los mayores, y ahorran miles de millones en costes sanitarios. Los investigadores también adaptarán el sistema para otras condiciones. Por ejemplo, el sistema podría resultar beneficioso en el seguimiento y apoyo a la recuperación de pacientes tras sufrir varias complicaciones y enfermedades.

Palabras clave

my-AHA, fragilidad, personas mayores, pacientes de riesgo, seguimiento, prevención, intervención personalizada

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación