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Una iniciativa de escuelas abiertas impulsa las sociedades inclusivas e innovadoras

Al implicar las comunidades locales en el proceso de enseñanza y aprendizaje, las escuelas europeas son cada vez más un caldo de cultivo de innovación.

Sociedad

La escolarización abierta, tal y como la define la Unión Europea (UE), es cuando las instituciones educativas colaboran y participan con las familias y las comunidades locales para mejorar la enseñanza y el aprendizaje. No solo ejerce un efecto tangible sobre los alumnos, sino que sitúa la educación en el corazón de la sociedad, al hacer que sea esencial para el desarrollo de la comunidad local. «Los directores de escuelas deberían formular un proyecto para crear experiencias de aprendizaje que aporten las herramientas adecuadas y ayuden a todos los alumnos a prosperar. Los maestros deberían ser colaboradores en el aprendizaje, buscar nuevos conocimientos y adquirir constantemente nuevas competencias junto con sus alumnos», declara Sofoklis Sotiriou, responsable de investigación y desarrollo en Ellinogermaniki Agogi. Los integrantes del proyecto OSOS creen que las escuelas europeas deberían ser incubadoras del estudio de ideas y de invención. Al acelerar la innovación, las escuelas abiertas podrían tener unos efectos muchos más amplios. OSOS ha diseñado y orquestado un movimiento por toda la Unión Europea para transformar las escuelas en lugares donde la enseñanza de la ciencia es responsabilidad conjunta de directores, maestros y alumnos. La escolarización abierta se ha diseminado: hay más de mil cien escuelas participantes en doce países miembros y muchas más escuelas por todo el mundo. «Todo el mundo se beneficia del incremento del capital científico en sus comunidades y del desarrollo de la ciudadanía responsable», explica Sotiriou, coordinador del proyecto OSOS.

De la escuela al ecosistema innovador

Las actividades colaborativas significan que los alumnos pueden ir más allá de los libros de texto y adquirir una experiencia más directa y tangible. «De esta forma, los alumnos desarrollan nuevas capacidades y comprensión intercultural, y adquieren nuevas perspectivas sobre su propio aprendizaje», señala Sotiriou. Las actividades de OSOS estimulan la labor científica real: el uso de nanotecnología en distintos sectores; la agricultura ecológica y los alimentos saludables; proyectos de trabajo con la industria aeroespacial europea; y el análisis de datos de grandes infraestructuras de investigación como el CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear). En los miles de proyectos que se han llevado a cabo hasta ahora, gran parte de la inspiración proviene de las necesidades, desafíos y problemas locales. Unos alumnos han desarrollado sistemas de alerta rápida para terremotos en el sudeste de Europa, zona propensa a tener actividad sísmica. Otros han desarrollado drones para supervisar el clima y la humedad del suelo y aportar información a los agricultores locales sobre el uso preciso de los recursos hídricos y llevaron a cabo estudios de control de calidad de la producción local de aceitunas. Pero también han llegado fuera de la Tierra, comenta Sotiriou: «Han diseñado experimentos relacionados con el desarrollo de colonias sostenibles en otros mundos (sitio web en griego) que se enviaron al espacio con la misión Blue Origin». Los proyectos de OSOS han profundizado en la cadena de producción alimenticia de las ciudades y las formas de lograr que las zonas urbanas sean más sostenibles a través de soluciones sostenibles y con bajas emisiones de carbono para problemas basados en la naturaleza. Otros han diseñado sistemas innovadores para la producción de electricidad basada en la energía eólica y las olas marinas.

Futuros abiertos

La contribución de la UE brindó a OSOS la oportunidad de reunir a un equipo singular de expertos en educación científica, organización escolar e innovación. OSOS tiene como objetivo evolucionar para convertirse en un ecosistema de tutorías en innovación escolar, la Academia de Innovación Escolar (School Innovation Academy), que facilitará un cambio sostenible al recompensar la innovación en las escuelas europeas. «Si queremos tener una cultura abierta, innovadora y autosuficiente en las escuelas, debemos empoderar a personas conocedoras del sistema para crearla, a la vez que evitamos crear simplemente grupos de experimentación interesantes, pero aislados», añade Sotiriou.

Palabras clave

OSOS, escuelas abiertas, proyecto, ciencia, sociedad, ciudadanía, beneficio

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