Skip to main content

Quantifying landslide activity and contribution to sediment fluxes with cosmogenic radionuclides and grain-size distributions

Article Category

Article available in the folowing languages:

El cuarzo es la clave para medir la actividad de los corrimientos de tierras

Las nuevas técnicas para estimar los intervalos de recurrencia de los corrimientos de tierras, que se extienden a lo largo de miles de años, e identificar los sedimentos derivados de dichos corrimientos, podrían darnos una imagen más clara de las repercusiones del cambio climático.

Seguridad

Los corrimientos de tierras suelen ocurrir en laderas empinadas, donde la gravedad supera la capacidad de las rocas y el suelo para mantenerse unidos. Los períodos de lluvia intensa, la pérdida de vegetación y los terremotos son solo algunos de los factores que pueden aumentar la probabilidad de que ocurra un corrimiento de tierras. «Los corrimientos de tierras son uno de los fenómenos geológicos más peligrosos», explica Duna Roda-Boluda, coordinadora del proyecto LandFlux e investigadora posdoctoral del Centro Alemán de Investigación en Geociencias. «En Europa, hay hasta 20 000 km de carreteras y vías ferroviarias en situación de riesgo. El cambio climático y el impacto humano sobre el paisaje aumentarán la probabilidad de que se produzcan corrimientos de tierras en el futuro». A pesar de este peligro, seguimos teniendo un conocimiento limitado de la frecuencia con la que se dan los corrimientos y la forma en que han fluctuado sus tasas de recurrencia en el pasado. Los registros físicos a menudo desaparecen debido a la erosión y la revegetación, mientras que las imágenes aéreas solamente nos permiten rastrear la actividad de los corrimientos acontecidos en los últimos años.

Una perspectiva a largo plazo

El proyecto LandFlux, emprendido con el apoyo del programa Acciones Marie Skłodowska-Curie, se puso en marcha con el objetivo de subsanar esta brecha del conocimiento. «Quería estimar la actividad de los corrimientos de tierras sobre escalas temporales de siglos y milenios», afirma Roda-Boluda. «De este modo, se obtendrá un contexto muy necesario para evaluar los registros de la actividad de los corrimientos a más corto plazo». Para lograrlo, Roda-Boluda tomó muestras de depósitos de corrimientos de tierras recientes, ocurridos hace menos de veinte años, en la base de diversas laderas neozelandesas. A continuación, se midieron las concentraciones de dos nucleidos cosmogénicos hallados en el cuarzo: 10Be y 14C. La medición del 10Be es una técnica establecida para estimar cuánto tiempo ha estado una roca o un sedimento expuesto en la superficie. Determinar la concentración de 10Be dio al equipo del proyecto una idea del tiempo transcurrido entre el corrimiento de tierras de la muestra y el anterior. Se midió el contenido de 14C para ver si las ratios de 14C/10Be aumentaban con la profundidad de erosión de los corrimientos. «El sedimento derivado de los corrimientos de tierras se toma de una capa más profunda del lecho de roca, mientras que el sedimento derivado de otros procesos procede principalmente de la superficie de la roca», añade Roda-Boluda. «Unos valores tan altos de la ratio de 14C/10Be podrían constituir un nuevo trazador para el sedimento derivado de los corrimientos de tierras».

Medir la recurrencia de los corrimientos de tierras

Aplicar estas técnicas permitió a Roda-Boluda obtener, por primera vez, estimaciones directas de los intervalos de recurrencia de los corrimientos en una escala temporal de miles de años. «Nuestras estimaciones de la recurrencia oscilan entre los 1 000 y los 6 000 años», explica. «Como era de esperar, los intervalos son más largos en el caso de corrimientos de tierras grandes y más cortos en los pequeños». También, según lo previsto, el proyecto halló que las ratios de 14C/10Be estaban correlacionadas con la profundidad de los corrimientos. «Esto significa que estos nucleidos podrían utilizarse para identificar material obtenido de las profundidades y, por tanto, para marcar sedimentos derivados de los corrimientos», explica Roda-Boluda. «Sin embargo, extraer el 14C inorgánico de los sedimentos es complicado y solamente posible en unos pocos laboratorios de todo el mundo. Aunque es una nueva técnica que todavía está en desarrollo, nuestros resultados ponen de manifiesto su potencial». Actualmente, el equipo del proyecto está midiendo las ratios de 14C/10Be en sedimentos fluviales, sobre la hipótesis de que las regiones con mayor actividad de corrimientos de tierras deberían tener ratios de 14C/10Be más elevadas. De confirmarse, podría proporcionar a los científicos una herramienta para examinar cómo ha fluctuado la actividad de los corrimientos desde la glaciación o en épocas de terremotos conocidas. «Espero ver que nuestro enfoque para estimar los intervalos de recurrencia de los corrimientos de tierras a largo plazo e identificar los sedimentos derivados de dichos corrimientos se utilice sistemáticamente en estudios futuros», añade Roda-Boluda. «Así podríamos llevar un seguimiento de si —y en qué medida— está cambiando la actividad de los corrimientos de tierras en las regiones sometidas a cambios intensivos del uso de la tierra, o donde las sequías graves van seguidas de tormentas e inundaciones».

Palabras clave

LandFlux, corrimiento de tierras, sedimento, clima, inundaciones, sequías, cuarzo, nucleidos cosmogénicos

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación

Avances científicos
Sociedad
Seguridad

7 Septiembre 2020