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Análisis del papel de la Unión Europea en la búsqueda de la justicia mundial

La justicia es el elemento central de la cooperación internacional sobre cuestiones como el cambio climático y la migración, pero ¿sabemos lo que es? El proyecto GLOBUS examina el concepto y la realidad de la justicia mundial en la política exterior de la Unión Europea (UE), así como la forma en que la justicia es defendida tanto por teóricos como por responsables políticos.

Sociedad

Cuando se explican las principales cuestiones de las que se ocupa la justicia mundial, en líneas generales, existen tres enfoques. En primer lugar, la justicia se refiere a los derechos universales consagrados por el derecho internacional. Una segunda visión sostiene que la justicia se refiere más bien a los derechos de los Estados y, por tanto, el derecho internacional no debería vigilar cómo los Estados tratan a sus ciudadanos. Una tercera perspectiva sugiere que la justicia consiste en respetar el derecho y las instituciones internacionales, al mismo tiempo que reconoce distintas historias y experiencias. Estas visiones diferentes presentan un desafío para la UE, que aspira a seguir la primera definición, pese a que intenta evitar la alienación de sus Estados miembros. El proyecto financiado con fondos europeos GLOBUS (Reconsidering European Contributions to Global Justice) tenía como objetivo analizar de forma crítica el papel mundial de la UE, cómo este se relaciona con los conceptos de justicia y cómo los demás países ven este enfoque, en particular, países como Brasil, la India y Sudáfrica, todos países democráticos e integrantes del llamado grupo BRICS (los otros dos miembros son China y Rusia). Los investigadores descubrieron un cambio en la política de la UE que deja de priorizar los acuerdos internacionales vinculantes y los derechos individuales (la «justicia como imparcialidad»). Si bien todavía no está clara la dirección hacia la que se dirige, parece que tiende a haber un mayor hincapié en la soberanía de los Estados («justicia como no dominación») y una preocupación reforzada por la responsabilización local («justicia como reconocimiento mutuo»). «Aunque parece que el concepto de la justicia como imparcialidad ha sustentado las políticas exteriores de la UE, sugerimos que la UE preste atención a las preocupaciones que se señalan en el concepto de justicia como reconocimiento mutuo, el cual hace hincapié en distintas historias y experiencias, con respuestas localizadas», señala Helene Sjursen, del ARENA, el Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Oslo, y coordinadora del proyecto.

La contribución de Europa a un orden mundial basado en valores

GLOBUS se basó en una amplia gama de métodos, como seguimiento de procesos, estudios de casos comparativos y análisis de discursos, con datos directos extraídos a través del análisis documental, entrevistas semiestructuradas y la observación de participantes. Además, el equipo llevó a cabo un análisis normativo a fin de determinar los puntos fuertes y débiles de los distintos enfoques de la justicia mundial. Entre otros hallazgos, el análisis reveló que, en principio, el concepto de justicia como imparcialidad presenta la defensa más firme de la autonomía individual. Con todo, debido a las debilidades de las instituciones y legislaciones mundiales, una política exterior basada únicamente en este concepto corre el riesgo de perpetuar la dominación en lugar de consolidar la justicia. Se concluyó que esto era motivo de especial preocupación en las relaciones de la UE con potencias emergentes, como los países BRICS.

Hacia un nuevo multilateralismo

Además de presentar recomendaciones en una serie de diálogos políticos con varios expertos destacados, los investigadores publicaron una serie de informes políticos, que abarcan cuestiones apremiantes como la migración, el cambio climático, la seguridad y la resolución de conflictos, el comercio y el desarrollo. GLOBUS elaboró asimismo un informe político y recomendaciones sobre la UE y la crisis del multilateralismo. En él, GLOBUS sugiere que la UE recurra más a sus puntos fuertes, como potencia económica y política, presionando para conseguir un multilateralismo revisado, a la vez que sigue políticas que sean sensibles al contexto e inclusivas, y que reconozcan que no hay un modelo uniforme. «A fin de garantizar un orden mundial estable, es importante que los ciudadanos tengan la sensación de que el proceso de toma de decisiones ha sido justo. Una forma de hacerlo es facilitando diálogos abiertos que permitan oír a los afectados», concluye Sjursen.

Palabras clave

GLOBUS, justicia, BRICS, instituciones, leyes, política exterior, derechos individuales, imparcialidad, responsabilización local

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