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Tecnología de cría de insectos para acelerar la revolución de los insectos comestibles

Un equipo para la cría masiva de insectos se puede usar para explotar con eficacia los insectos en todo tipo de aplicaciones como por ejemplo la obtención de proteína en polvo o las hamburguesas de insectos.

Alimentos y recursos naturales

El crecimiento de la población ejerce presión sobre las cadenas de suministro de alimentos modernas, y la repentina demanda de carne y lácteos ha llevado al consumo excesivo y a un aumento en la necesidad de recursos energéticos, hídricos y terrestres. Ahora, debido a las preocupaciones adicionales sobre el impacto negativo de determinadas industrias alimentarias en el cambio climático y el calentamiento global, hay quien empieza a regular su alimentación. Una prometedora fuente de alimento reside en los insectos, los cuales tienen una concentración grande de proteínas y dejan una huella medioambiental mucho menor que la ganadería. El proyecto BUGBOX, financiado con fondos europeos, espera colocarse en el centro de esta revolución culinaria entomológica. BUGBOX desarrolló un sistema de reactor para la cría masiva y automatizada de insectos comestibles, el cual es fácil de usar y ampliable. «El reactor BugBox es un entorno cerrado para evitar la invasión de parásitos y patógenos durante el proceso de cría e impedir que escapen los insectos», afirma Erlend Sild, director ejecutivo y fundador de BugBox Ltd en Estonia. Actualmente solo existen métodos manuales para la cría de insectos. Eso significa que la producción de proteínas basadas en insectos no es rentable y dificulta su ampliación. El prototipo del reactor de cría de BugBox es doscientas veces más productivo y más de diez veces más barato que los métodos de la competencia. «El sistema permite que cada empresario se convierta en un emprendedor de la industria de los insectos», añade Sild, coordinador del proyecto BUGBOX.

«Software» singular

«El sistema está totalmente controlado por nuestro propio “software” y la intervención humana no es necesaria en ningún momento del proceso de cría de insectos. El programa regula la temperatura del reactor y la humedad, mientras que la entrega de alimentos y agua se basa en la especie de insecto, la edad y el ciclo de cría elegido», explica Sild. El reactor está programado para limpiarse por sí mismo y eliminar todas las heces, los insectos muertos y los residuos de alimentos. Posteriormente, todo ello se transportará directamente y de forma automática a un centro de producción donde se transformará en abono orgánico. El objetivo del equipo es venderlo como un producto suplementario y respetuoso con el medio ambiente.

Sistema multiespecies

El reactor BugBox se diseñó a fin de que sea adecuado para todos los tipos de especies de ortópteros, el orden de insectos que incluye grillos, saltamontes y langostas. La decisión de centrarse en las especies de ortópteros se basó en tres criterios, explica Sild. Primero, el equipo tiene un alto nivel de conocimientos sobre la cría de dichos insectos. Segundo, el producto final se puede vender y distribuir en dos mercados diferentes: como pienso para otros animales, o bien como alimento para personas. Finalmente, el equipo ve un inmenso mercado potencial para los ortópteros en Asia y África subsahariana, dado que algunas especies forman parte de la alimentación natural en dichas regiones. El «software» ha preprogramado los requisitos básicos de muchas de las especies de cría más comunes. Eso permite que los productores de insectos escojan de forma sencilla el programa apropiado, con diferentes fases de cría, cría intermitente y otros criterios de crías adaptados. Si durante el ciclo de cultivo se produce algún error, se notifica de inmediato al operador del sistema.

Interés creciente

El equipo planea seguir desarrollando tanto el «software» como el «hardware» del producto, tal como se ha previsto. El año que vienen esperan establecer el primer prototipo del centro de producción para realizar pruebas. «Últimamente ha habido un enorme interés por nuestra tecnología. Eso nos da mucha confianza y nos anima a acelerar nuestros desarrollos», afirma Sild.

Palabras clave

BUGBOX, insecto, comestible, ganadería, reactor, residuos, abono, proteína

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