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¿Cómo sería el mundo tras una guerra nuclear entre los Estados Unidos y Rusia?

Un estudio revela que una guerra nuclear a gran escala entre las dos superpotencias conduciría a una hambruna mundial y mataría a miles de millones de personas.

Cambio climático y medio ambiente

En la actualidad, la guerra nuclear se considera la amenaza militar más devastadora, dadas las 15 000 armas nucleares que se estima que hay en todo el mundo. En muchas ocasiones, ha estado a punto de producirse una guerra nuclear no deseada por accidente, un error de cálculo o un malentendido. Un estudio dirigido por la Universidad Rutgers (Estados Unidos) en colaboración con los proyectos BIGSEA, COACCH y CASCADES, financiados con fondos europeos, ofrece una imagen desoladora de lo que podría suceder si ambas naciones lanzaran armas nucleares una contra la otra: «En una guerra entre los Estados Unidos y Rusia, morirían más de cinco mil millones de personas, lo que destaca la importancia de la cooperación mundial para evitar una guerra nuclear». «Los datos nos dicen una cosa: debemos lograr que nunca estalle una guerra nuclear», comentó Alan Robock, catedrático distinguido de Ciencias del Clima en el Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad Rutgers y coautor, en una nota de prensa. Y añadió: «Si las armas nucleares existen, pueden utilizarse, y el mundo ha estado cerca de una guerra nuclear en varias ocasiones. La única solución a largo plazo es prohibir las armas nucleares. El Tratado de las Naciones Unidas sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, redactado hace cinco años, ya ha sido ratificado por sesenta y seis naciones, pero ninguno de los nueve Estados nucleares está entre ellas. Nuestro trabajo deja claro que es hora de que esos nueve Estados escuchen a la ciencia y al resto del mundo y firmen ese tratado».

Una catástrofe para la producción alimentaria

Los climatólogos utilizaron modelos climáticos, de cultivos y de pesca para determinar cómo podría cambiar en todo el mundo la disponibilidad de alimentos en distintos escenarios de guerra nuclear. Calcularon cuánto hollín, que bloquearía el sol, entraría en la atmósfera debido a las tormentas de fuego generadas a partir de las detonaciones de armas nucleares. Consideraron seis escenarios con arsenales nucleares de diversos tamaños. Uno se basó en una gran guerra entre los Estados Unidos y Rusia, y el resto en conflictos más pequeños entre la India y Pakistán. En el peor de los casos, la producción calórica media mundial disminuía cerca de un 90 % entre 3 y 4 años tras el conflicto. En el mejor de los casos, había una hambruna y la producción calórica media mundial disminuía un 7 % en 5 años. La inmensa caída del rendimiento de los cultivos haría que el 75 % de la población mundial muriera de hambre en 2 años. «Estos resultados respaldan aún más la declaración que realizaron en 1985 el presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan y el secretario general soviético Mikhail Gorbachov. y que repitieron en 2021 el presidente de los Estados Unidos Joe Biden y el presidente ruso Vladimir Putin según la cual “una guerra nuclear no se puede ganar y nunca se debe librar”», concluyeron los autores del estudio. Respaldado en parte por los proyectos BIGSEA (Biogeochemical and ecosystem interactions with socio-economic activity in the global ocean), COACCH (CO-designing the Assessment of Climate CHange costs) y CASCADES (CAScading Climate risks: towards ADaptive and resilient European Societies), el estudio se publicó en la revista «Nature Food». Para más información, consulte: Sitio web del proyecto BIGSEA Sitio web del proyecto COACCH Sitio web del proyecto CASCADES

Palabras clave

BIGSEA, COACCH, CASCADES, guerra, guerra nuclear, Estados Unidos, Rusia, hambruna, arma nuclear, alimentos

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