Skip to main content
European Commission logo print header

Treatment of Animal Waste to Reduce Gaseous Emissions and Promote Nutrient Reuse

Article Category

Article available in the following languages:

Un nuevo tratamiento para reciclar mejor el estiércol animal

La agricultura industrializada genera grandes cantidades de estiércol animal concentrado y perjudicial para el medio ambiente. En un nuevo proyecto se ha ideado una forma de convertirlo en un mejor fertilizante y en una fuente de energía.

Alimentos y recursos naturales icon Alimentos y recursos naturales

La intensificación de la agricultura puede mejorar la seguridad alimentaria de Europa y del mundo, pero tiene un subproducto problemático, el estiércol, que, si no se procesa correctamente, tiene importantes repercusiones en el medio ambiente. Las emisiones de amoníaco procedentes de la ganadería provocan múltiples perjuicios medioambientales, como la eutrofización, la acidificación del suelo y la formación de partículas finas. Sin embargo, menos del 8 % del estiércol del ganado en Europa se trata para reducir las emisiones, según el proyecto Treat2ReUse (Treatment of Animal Waste to Reduce Gaseous Emissions and Promote Nutrient Reuse). El estiércol crudo o tratado también podría utilizarse como fuente de energía, por ejemplo, en plantas de biogás, lo que reduciría la dependencia de los combustibles fósiles. Existen tratamientos químicos para ello, pero conllevan algunas desventajas: los agricultores ecológicos no pueden utilizar los ácidos industriales necesarios, y el estiércol tratado con ácido no puede utilizarse en grandes cantidades en las plantas energéticas de biogás. En el proyecto Treat2ReUse, financiado con fondos europeos y realizado con el apoyo de las Acciones Marie Skłodowska-Curie, los investigadores crearon una alternativa biológica. «El objetivo principal del proyecto era encontrar un método de tratamiento biológico del estiércol animal para reducir las cantidades potencialmente grandes de amoníaco y las emisiones de gases de efecto invernadero», explica Lars Stoumann Jensen, catedrático del Departamento de Ciencias Vegetales y Medioambientales de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) y coordinador del proyecto Treat2ReUse.

Encontrar una solución ecológica

Jensen y su equipo desarrollaron y probaron una nueva práctica de acidificación biológica, que implica la fermentación para producir bioacidificación por microorganismos ya presentes en el estiércol. «El tratamiento de bioacidificación podría sustituir la necesidad de almacenamiento y manipulación de ácido sulfúrico de alta tecnología y seguridad», explica Iria Regueiro, investigadora posdoctoral que trabaja en el proyecto Treat2ReUse. Esta fermentación se aumenta añadiendo fuentes de carbono fácilmente degradables, de las que se alimentan las bacterias para producir ácido láctico. En entornos reales, este carbono podría proceder de residuos agrícolas comunes, como la paja, las hojas de remolacha azucarera y la melaza. «Cuando el pH del estiércol es bajo, el amoníaco se mantiene en el estiércol en forma soluble y no se pierde en la atmósfera —añade Regueiro—. Además, el valor fertilizante del estiércol aumenta, ya que se conserva más amonio, un nutriente esencial para las plantas, en el estiércol en lugar de perderse en forma de amoníaco, lo que representa un cobeneficio del tratamiento».

Demostración del proceso de fermentación

Tras identificar las condiciones óptimas para el tratamiento, el equipo estudió cómo la bioacidificación reducía el amoníaco y las emisiones de gases de efecto invernadero durante el almacenamiento. Por último, investigaron cómo se ve afectada la absorción de nutrientes por las plantas cuando el estiércol bioacidificado se aplica como fertilizante. «El resultado más importante es que la bioacidificación del estiércol por fermentación funciona con mucha eficacia, cuando se añade azúcar o un residuo procedente de la biorrefinería de proteínas vegetales», señala Regueiro. Los resultados mostraron que el pH puede reducirse por debajo de cinco, lo que inhibe significativamente las emisiones de amoníaco y metano. Al equipo le gustaría llevar un seguimiento mediante la ejecución de un tratamiento biológico en una explotación ganadera experimental y probar diferentes residuos por su potencial en la creación de biogás y fertilizantes. «Estoy orgullosa de poder trabajar en el desarrollo de una tecnología de tratamiento de estiércol alternativa, que podría ser beneficiosa tanto para los ganaderos como para el medio ambiente —destaca Regueiro—. ¡Y de que mi investigación demostrara que realmente funciona!».

Palabras clave

Treat2ReUse, fertilizante, bioacidificación, estiércol, tratamiento, medio ambiente, carbono, emisiones

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación