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SPACE Universal Serial Bus

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Una norma «de fácil integración» para los sistemas espaciales

En un proyecto financiado con fondos europeos se allana el camino a una interfaz autónoma y universal similar al USB para superar la incompatibilidad entre los componentes espaciales de distintos fabricantes, igual que los conectores USB simplificaron la conexión de los dispositivos en la Tierra.

Aunque disponer de una sola interfaz que se conecte con múltiples dispositivos espaciales suena práctico, aún no se ha conseguido. Cada interfaz estándar sigue «hablando su propio idioma». El equipo del proyecto SPACE USB(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, cambió la situación al derribar las barreras que impedían un diseño de enchufe estándar para interconectar sistemas espaciales. Presentó un prototipo de interfaz única que demuestra la plena compatibilidad eléctrica y mecánica con las tres principales interfaces de servicio de las naves espaciales europeas, a saber: HOTDOCK, SIROM e iSSI, lo que elimina al ser humano del bucle para futuras conexiones en órbita. Esto se consiguió principalmente fomentando la colaboración entre las empresas de ingeniería espacial competidoras e instándolas a hacer ligeros compromisos en sus interfaces estándar para adaptarse con éxito a la tecnología de SPACE USB.

Acortar las distancias entre competidores

«Asociarnos con tres fabricantes europeos líderes: SENER (España), Space Application Services (Bélgica) e iBOSS (Alemania) nos dio la base sólida que necesitábamos para impulsar la innovación en interconexiones de sistemas y crear un sistema unificado», señala el coordinador del proyecto, Raphael Boissonnade. Esta sociedad exigía un cambio de mentalidad importante. «Al principio, tuvimos que motivar a estas empresas asociadas, que son competidoras ajenas al proyecto, para que colaboraran en pos de una visión compartida», añade Boissonnade. Mediante un trabajo intenso y un progreso gradual, los responsables del proyecto consiguieron destacar la importancia del trabajo en equipo y alinearlo con los objetivos del proyecto.

Retos de interoperabilidad

Uno de los principales retos era definir qué es realmente una interconexión de sistemas y averiguar cómo avanzar hacia la normalización, ya que cada interconexión de los sistemas es única y totalmente incompatible con las demás. El equipo reconoció entonces que obligar a todos los sistemas a alinearse plenamente con la tecnología de SPACE USB prevista crearía dificultades. «Para ello, pedimos a los socios que clasificaran en privado las funcionalidades del dispositivo que consideraban más importantes y no querían cambiar», explica Matisse Briand, miembro del proyecto. «Mediante una cuidadosa negociación y compromiso (por ejemplo, encontrando un equilibrio cuando uno de los socios daba prioridad a una funcionalidad que otro consideraba menos importante), encontramos un terreno común sin obligar a ninguna empresa a cambiar por completo el "ADN" (características fundamentales) de sus productos actuales». Otro reto importante era la simetría. Las interfaces originales de los dispositivos de las empresas asociadas variaban, presentando simetrías de 90 y 120 grados. El coordinador explica que para la interconexión mecánica con la tecnología de SPACE USB, Space Application Services aceptó modificar su dispositivo a una simetría de 120 grados. Este compromiso permitió que las tres interfaces convergieran en un único diseño de conector normalizado.

Una nueva era para los servicios en órbita

La tecnología de SPACE USB es una interfaz espacial universal de serie que funciona como un dispositivo pasivo. Una vez que un dispositivo activo se bloquea, permite el intercambio de datos y energía entre los sistemas. Es compacto y funciona de forma simétrica. Puede gestionar las desalineaciones, transferir grandes cargas y mantener la fiabilidad con sistemas de reserva para evitar fallos. Durante la validación, el equipo utilizó un brazo robótico y un simple parche LED para demostrar que su tecnología funcionaba, como se muestra en este vídeo(se abrirá en una nueva ventana). Las pruebas de los prototipos llevaron al equipo hasta sus límites. Los retrasos en la cadena de suministro redujeron el calendario original de pruebas de un mes a solo una semana por socio. A pesar de lo ajustado de los plazos, el equipo validó con éxito su tecnología. «Aunque SPACE USB es solo el primer paso, sienta las bases de otras iniciativas para fomentar la interoperabilidad en el espacio. Al igual que el conector USB ha evolucionado en la Tierra en los últimos treinta años, esta interfaz crecerá para satisfacer las necesidades futuras de la exploración espacial, democratizando los servicios orbitales para todos», concluye Boissonnade. Para más información sobre las actividades previas al prototipo final, consulte este artículo de CORDIS.

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