Skip to main content
Ir a la página de inicio de la Comisión Europea (se abrirá en una nueva ventana)
español es
CORDIS - Resultados de investigaciones de la UE
CORDIS
A FRONTrunner approacTransition to a circular & resilient future: deployment of systemic solutions with the support of local clusters and the development of regional community-based innovation schemes

Article Category

Article available in the following languages:

De los residuos al valor: la transición circular de Łódź

Desde la simbiosis industrial hasta los «cafés de reparación» comunitarios, Łódź está demostrando cómo la tecnología, la cooperación local y la participación ciudadana pueden acelerar la transición hacia la bioeconomía circular en toda Europa.

La región polaca de Łódź ha dependido históricamente de industrias con altas emisiones de carbono, pero también ha sido pionera en iniciativas de bioeconomía circular desde principios de la década de los años 2000. El proyecto FRONTSH1P(se abrirá en una nueva ventana) aceleró la transición mediante la innovación tecnológica y un método de cocreación de abajo arriba que garantiza que la participación ciudadana siga siendo un elemento permanente de la gobernanza local.

Las soluciones circulares transforman los flujos de residuos en cadenas de valor locales

«Nuestros modelos de flujo de procesos de gran precisión, con balances completos de masa y energía para cadenas de valor completas, han servido de base para el desarrollo de soluciones circulares a medida. Cada uno de ellos se centró en un sector específico de la bioeconomía, a la vez que generó beneficios económicos y para la comunidad en general», afirma el coordinador del proyecto, Kamil Maszczyk, de K-FLEX. El «kit de herramientas regional para impulsar la circularidad» ha normalizado el intercambio de datos entre las distintas partes interesadas, lo que ha permitido una simbiosis industrial que genera ahorro de costes. Su metodología de evaluación del ciclo de vida contribuyó a armonizar los objetivos con la legislación local. El proyecto desarrolló soluciones en cuatro ámbitos clave: embalajes de madera, residuos de plástico y caucho, alimentos y piensos, así como agua y nutrientes. Mediante la integración de estas soluciones a través de las industrias, las explotaciones agrícolas y los municipios de la región, el equipo de FRONTSH1P ha creado un ecosistema territorial que fomenta una bioeconomía circular. Por ejemplo, en instalaciones como K-FLEX —socio del proyecto y fabricante líder de materiales aislantes en Łódź—, se integraron en las operaciones existentes procesos de gasificación de la madera y de pirólisis térmica de plásticos. Los palés de madera desechados y los residuos de fábricas de caucho, difíciles de reciclar, se procesaron «in situ» para generar gas de síntesis descarbonizado destinado a la calefacción regional y crear nuevos materiales de aislamiento para edificios respetuosos con el medio ambiente. Para fabricar el aislamiento se utilizó la captura de carbono tras la combustión durante la producción de gas de síntesis. En Parzęczew, las soluciones alimentarias y para piensos se combinaron con soluciones relacionadas con el agua y los nutrientes. Los residuos orgánicos se desviaron de los vertederos y se transformaron en bioplásticos compostables, bioestimulantes de compost y biolubricantes para sustituir las materias primas derivadas del petróleo y regenerar los suelos degradados. Las aguas residuales se trataron «in situ» y los nutrientes recuperados se devolvieron a las tierras de cultivo de la zona.

Metodología de abajo arriba basada en la cooperación local

El proyecto se centró principalmente en iniciativas de innovación de base comunitaria, espacios de actividad circulares en los barrios, empresas sociales e inclusión. «FRONTSH1P ha demostrado que las iniciativas impulsadas por la comunidad y los clústeres regionales de economía circular pueden superar las deficiencias del mercado local y la resistencia conductual de forma más eficaz que las medidas tradicionales impuestas desde arriba», explica Maszczyk. Los clústeres regionales circulares reunieron a las administraciones locales, las empresas, el mundo académico y la sociedad civil en un diálogo social estructurado, lo cual garantizó que las políticas y los modelos de negocio se adaptaran al contexto local antes de su puesta en marcha. Esta vía permanente de retroalimentación de los ciudadanos a los responsables políticos contribuye al perfeccionamiento continuo del plan de acción de economía circular de Łódź, lo cual permite que las políticas sigan adaptándose a los mercados y a las realidades de la comunidad. Los espacios circulares de actividades vecinales permitieron a los vecinos participar directamente en el diseño conjunto de los sistemas de recogida de residuos, mientras que la gamificación digital contribuyó a sensibilizar sobre el desperdicio de alimentos y la conservación de los recursos.

La replicación y sus beneficios para Europa y sus diversas regiones

«Una crítica habitual en la investigación medioambiental es que los proyectos de sostenibilidad muy localizados no pueden trasladarse con éxito a otras culturas o economías. El equipo de FRONTSH1P echó por tierra esta idea al replicar los marcos centrados en Polonia en regiones de Grecia, Italia, los Países Bajos y Portugal», subraya Maszczyk. Herramientas como el «kit de herramientas regional para impulsar la circularidad» permiten a las distintas regiones adaptar los datos y las estructuras de gobernanza a sus condiciones industriales y culturales específicas. Las soluciones circulares aportan beneficios tangibles en todos los ámbitos. Las empresas reducen los costes de gestión de residuos y su dependencia de las materias primas vírgenes importadas, mientras que los agricultores ganan en resiliencia gracias a los fertilizantes de producción local y a unos suelos más sanos. Las economías locales atraen inversiones ecológicas y, al mismo tiempo, generan nuevos puestos de trabajo y empresas. Los ciudadanos adquieren un interés directo en sus comunidades, además de disponer de lugares más limpios y asequibles donde vivir. «El proyecto FRONTSH1P ha demostrado que la transición circular, cuando se basa en soluciones técnicas sólidas, una gobernanza firme y una participación ciudadana genuina, no es una mera ambición política, sino una realidad práctica, replicable y escalable que ya está transformando diversos territorios europeos», concluye Maszczyk.

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación

Mi folleto 0 0