Formación de los expertos del futuro en predicción de la calidad del agua
El cambio climático y la crisis del agua están intrínsecamente ligados: fenómenos extremos e impredecibles como las sequías y las inundaciones pueden hacer que nuestras aguas sean más escasas, más contaminadas o ambas cosas. Se ha estimado que solo el 0,5 % del agua de la Tierra es agua dulce utilizable y disponible(se abrirá en una nueva ventana), y el cambio climático ejerce una mayor presión sobre este suministro limitado. Con el apoyo de las acciones Marie Skłodowska-Curie, el proyecto inventWater(se abrirá en una nueva ventana) desarrolló un método proactivo para la gestión del agua. El trabajo del proyecto se centró en generar los conocimientos y las herramientas necesarias para anticipar cómo el cambio climático, los fenómenos extremos y la variabilidad estacional afectan la calidad del agua de ríos, lagos y embalses.
Una red de expertos en calidad del agua
El objetivo principal de la iniciativa era crear una plataforma que conectara a jóvenes profesionales del sector del agua, apoyando su investigación y brindándoles oportunidades para la formación interdisciplinaria avanzada y el intercambio de conocimientos. «Queríamos formar a una nueva generación de investigadores capaces de conectar la ciencia del clima, la hidrología, la ecología, la ciencia de datos y la gobernanza», explica el coordinador del proyecto, Rafael Marcé. Uno de los retos recurrentes a los que se enfrentaban los investigadores noveles era la traducción de modelos científicamente avanzados en herramientas robustas, sencillas y fiables para la toma de decisiones reales, lo cual resultaba más difícil que construir un buen modelo de investigación de forma aislada. La colaboración interdisciplinaria y la notable capacidad de adaptación de la red fueron clave para superar este obstáculo y obtener resultados especialmente prometedores. El equipo de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, por ejemplo, demostró que los datos de reanálisis climático disponibles a escala mundial pueden servir de base para simulaciones aceptables de cuencas hidrográficas(se abrirá en una nueva ventana), incluso en contextos en los que los datos son escasos. Esta observación abre el camino para la aplicación de métodos de predicción mucho más allá de las cuencas mejor monitoreadas. Otros resultados destacables incluyen la primera evaluación a gran escala de la pérdida de oxígeno en aguas profundas de los lagos y mejores pronósticos para los peces de agua dulce en un contexto de calentamiento global. Los indicadores desarrollados en el marco del proyecto se están poniendo a disposición del público a través de ISIpedia(se abrirá en una nueva ventana), y los datos y el código de los proyectos individuales de investigadores noveles se están depositando en repositorios abiertos bajo los principios FAIR. «En conjunto, estos proyectos demuestran que la predicción de la calidad del agua ya no es un ejercicio teórico; se está convirtiendo en algo que los gestores pueden utilizar en la práctica», señala Marcé.
Beneficios mutuos
Si bien los investigadores noveles contribuyeron a impulsar la investigación sobre la calidad del agua, las sinergias fomentadas por la red fueron igualmente beneficiosas para su propio desarrollo. Mediante estancias temporales, los eventos de formación compartida(se abrirá en una nueva ventana), los retiros de escritura(se abrirá en una nueva ventana) y las actividades conjuntas de divulgación, pusieron a prueba ideas en diferentes sistemas y escalas temporales, mejorando la ciencia de forma práctica. Formar parte de un entorno tan diverso a nivel internacional también supuso una gran oportunidad para que los jóvenes investigadores intercambiaran ideas sobre los retos y abordaran los problemas desde perspectivas muy diferentes. «Los investigadores noveles demostraron repetidamente que el valor de la red no residía solo en sus doctorados individuales, sino en la forma en que los proyectos se enriquecían mutuamente», señala Marcé.
Una innovación en la formación
En definitiva, la contribución de inventWater es doble. Por un lado, generó resultados científicos que pueden resistir el paso del tiempo: marcos de pronóstico, indicadores, conjuntos de datos, código de modelos e informes de políticas que pueden perfeccionarse continuamente y adaptarse a nuevos contextos geográficos y de gestión. Por otro lado, demostró una forma de capacitar a los investigadores para abordar problemas ambientales complejos: a nivel internacional, en diversas disciplinas y en estrecho contacto con las organizaciones que eventualmente utilizarán el conocimiento generado, apoyando en última instancia a los gestores del agua y a los responsables políticos en el diseño de medidas de adaptación a un nuevo clima. De este modo, «el capital humano puede ser el legado más duradero del proyecto», concluye Marcé.