Todos juntos a la vez
El hombre es, por naturaleza, un ser de explotación. Nuestras entidades sociales, económicas y políticas explotan el medio ambiente y sus recursos, lo que provoca un efecto adverso en la capacidad del planeta para mantener la vida. En la actualidad, las nuevas tecnologías ofrecen, como nunca antes, los medios con los cuales el hombre puede desarrollar a su vez medios sostenibles, pero para poder hacerlo, el Foro por el Futuro ha identificado cuatro criterios que se deben seguir. En primer lugar, la relevancia de la información debe garantizar que se proporciona la información correcta a las personas adecuadas. En segundo lugar, la información debe presentar un determinado nivel de veracidad, es decir, ser precisa y aplicable. La velocidad de la conexión también es un aspecto que hay que tener en cuenta. Con el acceso a los enormes volúmenes de información, la velocidad juega un papel decisivo en la prestación de la calidad del servicio. Por último, las tecnologías de CI deben plantearse la aportación que realizan al desarrollo sostenible, tanto para el hombre como para el medio ambiente en general. Evidentemente, esas consideraciones deberían ser globales, simplemente porque abordan cuestiones de índole global. La contaminación no tiene fronteras, y las condiciones ambientales adversas afectan a todos. Por esta razón, las herramientas de CI tendrían que promover unas ventajas más amplias , ya que la desigualdad económica impide a las naciones aprobar, administrar y hacer cumplir políticas que beneficien a la industria y al medio ambiente. Es probable que uno de los descubrimientos más sorprendentes de la investigación haya identificado la necesidad de que los sistemas engendren una sensación de compasión, así como una responsabilidad a largo plazo. La política de una nación determinada afecta directamente a otras, y resulta imprescindible saber si es positivo o negativo. Las preocupaciones globales requieren acciones y respuestas que sean beneficiosas en el ámbito global. Esto, a su vez, hará que las personas, físicas y jurídicas, tengan que adaptar su conducta. Se requiere una mayor empatía, así como más autodeterminación para las personas y las entidades, junto con unas líneas de actuación más responsables. Las conclusiones del estudio no son concluyentes, porque es ahora cuando se empiezan a recabar las pruebas. Pero haber encontrados pruebas de esos conceptos tan importantes al principio del estudio concede a los políticos mucho espacio para pensar.