Revelar los secretos del hielo ártico
Para algunos la previsión del tiempo es muy importante. Las actividades que se desarrollan en el mar dependen de la precisión para determinar el nivel de amenaza con que se encontrarán durante sus actividades en alta mar. Los turistas dependen de las previsiones del tiempo para planear sus destinos vacacionales. Por tanto, unos pronósticos meteorológicos más precisos pueden mejorar la gestión de los riesgos y los procesos de control de catástrofes. Las regiones cubiertas de hielo ártico proporcionan un fuente de información muy valiosa, pero también muy poco utilizada, que podría emplearse para mejorar nuestro conocimiento sobre las condiciones climatológicas. El proyecto IOMASA se propuso desarrollar sensores y tecnologías de satélite remotos para mejorar los datos. En pocas palabras, el proyecto IOMASA tenía tres objetivos principales. A saber, la percepción remota de la temperatura, humedad, nubosidad y el recubrimiento de agua en el hielo marino y terrestre, la mejora de la percepción remota y la mejora de los modelos atmosféricos numéricos por asimilación. La ventaja de esto es que ahora se puede trabajar con modelos basados en regiones polares observadas con mayor frecuencia. Gran parte de la imprecisión de las previsiones meteorológicas numéricas deriva de la falta de observación del estado atmosférico en estas regiones. El proyecto ha proporcionado algunos resultados impresionantes, incluido un algoritmo que recupera el contenido de vapor de agua total de la atmósfera. Otro de los resultados es un nuevo método para calcular la emisividad del canal de sondeo por microondas sobre el hielo marino y un método de control de la calidad para la contaminación asimétrica (nube de agua). Por tanto, se espera que la aplicación de los resultados del proyecto mejoren las previsiones meteorológicas para el norte de Europa y las regiones árticas. Esto también incluye una mejor previsión de las precipitaciones y la nubosidad. Asimismo, se espera que los resultados se usen para mejorar los futuros sensores que se incluirán en la tecnología satélite europea.