Un planeta más ecológico
Los vegetales constituyen una parte importante de los complejos ecosistemas del planeta y ejercen un efecto directo en el microclima, el calentamiento global y el bienestar de la población. Mediante el estudio de las plantas existentes en las distintas regiones del planeta y definiendo sus rasgos funcionales, la ciencia puede ayudar a mejorar la biodiversidad y, de este modo, promover la actividad de filtrado de los vegetales y asegurar la coexistencia de diferentes especies. El proyecto financiado con fondos europeos Diversitraits («Diversidad de funciones en las comunidades vegetales: la función de filtros medioambientales») abarca las disciplinas de la botánica, la ecología y la biología y tiene la finalidad de definir los rasgos funcionales de los vegetales de todo el planeta. El equipo del proyecto no se propone examinar plantas a nivel local, sino determinar patrones ecológicos aplicando un enfoque integral. Se espera que esta labor sirva a las autoridades políticas para actuar con mayor eficacia a la hora de equilibrar los ecosistemas y poner freno al perjuicio causado por el ser humano a la naturaleza. El equipo del proyecto ha recabado datos de rasgos e información botánica, todo lo cual se someterá a análisis desde una perspectiva biogeográfica. Además, ha establecido un marco para describir la diversidad funcional y los rasgos en distintas zonas del planeta de cara a comprender las respuestas de los organismos, las comunidades y los ecosistemas a los cambios de su entorno. El equipo de Diversitraits ha formado una base de datos que reúne cerca de 45 000 especies y 25 rasgos funcionales vegetales básicos a partir de los conocimientos obtenidos de estudios y especialistas en botánica e informática. Los resultados del proyecto incluyen investigaciones realizadas por ecólogos sobre la vegetación de Norteamérica y Sudamérica, quienes documentaron cerca de 20 millones de especies. Se trata de la mayor iniciativa sobre la diversidad vegetal que se haya llevado a cabo. Además, las entidades asociadas al proyecto han integrado en la base de datos botánica los datos de herbarios de varios países. Todos estos registros y conjuntos de datos habilitan al equipo del proyecto para elaborar mapas de gran utilidad de los rasgos funcionales integrando la distribución geográfica de las especies y la información sobre sus rasgos. De este modo pueden conocerse los rasgos existentes en distintas latitudes y distintos climas, facilitando información de importancia a la comunidad investigadora. Una muestra de ello es una de las conclusiones preliminares, según la cual las zonas tropicales cumplen mayor número de funciones que las zonas templadas. Se espera que surjan muchas otras conclusiones que faciliten a la humanidad la gestión del planeta de una manera más ecológica y sostenible y que redunde en beneficios para la biodiversidad.