Un estudio de los cultivos de cereales
El proyecto financiado con fondos europeos PHYTORES trabaja en la identificación de distintos componentes anatómicos de los cultivos de cereales euroasiáticos, y más en concreto de los fitolitos, los subproductos de silicio de la materia vegetal. Un proceso nuevo de micromorfometría, el estudio de la forma a escala microscópica, logró mejorar la identificación de los fitolitos. Este método posee especial utilidad para los arqueólogos. Con él se espera identificar cultivos no alimentarios como la paja y el heno utilizados como combustible o material de construcción en la antigüedad. El desarrollo de la metodología implicó la obtención y la extracción de muestras de tejidos vegetales en tres continentes. A continuación se realizaron fotografías al microscopio de los fitolitos vegetales que se midieron con un programa informático de nueva creación. Los análisis estadísticos de las mediciones obtenidas han sacado a luz hasta las diferencias más sutiles en el tamaño y la forma de los fitolitos. Estos datos permitieron detectar diferencias en la forma, el tamaño y la composición celular que hasta ahora habían pasado desapercibidas. Por ejemplo, distinguieron un tipo de hoja por la presencia de fitolitos celulares cortos con forma de silla de montar. A continuación se dispusieron a comprobar este método en fitolitos de un yacimiento neolítico en Sudán. La metodología resultó ser útil y sacó a la luz un hecho desconocido, esto es, que las gramíneas y los cereales cultivados se empleaban en el Neolítico. Esta metodología amplió el conocimiento que se posee sobre la importancia económica de estos cultivos no alimentarios y supone un primer paso hacia la estandarización de la micromorfometría. Los resultados del estudio tendrán aplicación además en diversos campos como la paleoecología, la taxonomía y la arqueobotánica.