Byrne y Fischler reclaman un liderazgo político en relación con los OMG
David Byrne, Comisario de Salud y Protección del Consumidor, y Franz Fischler, Comisario de Agricultura, Desarrollo Rural y Pesca, han solicitado a los dirigentes políticos que ejerzan un liderazgo firme con respecto al tema de los organismos modificados genéticamente (OMG). Ante el Consejo de Agricultura extraoficial celebrado el 18 de septiembre en Alden Beisen (Bélgica) el Comisario Fischler afirmó: "Como se aprecia en el encarnizado debate público que se produce en Europa, es de la máxima importancia responder a las preocupaciones de nuestra sociedad. Esto es lo que hizo la Comisión al proponer un etiquetado claro [y] una rastreabilidad, así como un adecuado proceso de autorización con base científica. Mi interpretación del liderazgo político no equivale a hacerse eco de actitudes populistas y explotar los temores para obtener beneficios políticos a bajo precio." El Comisario Byrne añadió: "Con mucha frecuencia el debate sobre los OMG ha generado más controversia que soluciones. Debemos asegurarnos, como líderes políticos, que se expongan ante nuestros ciudadanos, sin sesgos, los hechos referentes a la biotecnología para que puedan verlos y comprenderlos. Se han efectuado con respecto a los alimentos y la seguridad demasiadas afirmaciones falsas que no reflejan [un] enfoque basado en la ciencia... Por consiguiente, convoco a todas las partes a participar en un debate racional y adoptar un enfoque equilibrado." Recalcó también lo siguiente: "Un alto nivel de protección, la capacidad de elección de los consumidores, y procedimientos de autorización transparentes, uniformes y eficientes constituyen elementos decisivos para fomentar la aceptación social y la confianza en la aplicación de la biotecnología a los alimentos y los piensos... En la mente de los europeos la seguridad es el ingrediente más importante de su alimentación. Llegar a un compromiso sobre la seguridad alimentaria no es el camino a seguir. El objetivo general de la legislación actual y futura de la Comisión con respecto a los OMG es que los alimentos y los piensos modificados genéticamente no presentan y no deben presentar un riesgo para la salud humana, la salud animal o el medio ambiente." Las declaraciones del Sr. Byrne se hacen eco de la línea radical que asumió acerca de la modificación genética en la presentación de las propuestas de la Comisión con respecto a la reglamentación de alimentos y piensos modificados genéticamente, que tuvo lugar el pasado 11 de septiembre en el Parlamento Europeo. Allí puso de relieve que la cuestión no consistía en facilitar a los consumidores información para saber qué sustancias modificadas genéticamente son peligrosas, sino en garantizar que "si un alimento es inseguro no puede venderse en el mercado. No se trata de permitir que esté en el mercado, sino de advertir de un riesgo potencial al consumidor." En el Consejo de Agricultura informal el Comisario Byrne también insistió en los beneficios potenciales de la biotecnología. "Pensemos en las enfermedades infrecuentes," declaró. "Puesto que la mayoría de ellas tienen su origen en trastornos genéticos, los avances en tecnología de los genes contribuirán mucho a la comprensión de las causas de estas enfermedades, y quizás permitan su curación." Asimismo, añadió: "Las ciencias de la vida y la biotecnología se encuentran en una fase de crecimiento exponencial. Se abre ante ellas un amplio potencial en lo que se refiere a futuros beneficios, ventajas competitivas, crecimiento económico y oportunidades de empleo." Sin embargo, el Comisario Byrne dijo que el apoyo público es esencial para obtener estos beneficios: "El potencial que prevemos sólo podrá hacerse realidad si existe un amplio apoyo público. Constatamos una creciente necesidad de conciencia y capacidad de decisión política progresista basada en hechos racionales." Las propuestas de la Comisión para la reglamentación de los productos modificados genéticamente abarcan la creación de una explotación agrícola en la que se aplique el régimen de etiquetado en alimentos y productos modificados genéticamente, el etiquetado de piensos modificados genéticamente por primera vez, y la autorización independiente de productos modificados genéticamente por parte de la Autoridad Alimentaria Europea cuya creación se ha propuesto.