Skip to main content

Carbon Risk Real Estate Monitor - Framework for science based decarbonisation pathways, toolkit to identify stranded assets and push sustainable investments

Article Category

Article available in the folowing languages:

Descarbonización inmobiliaria: evaluar, gestionar y evitar el riesgo de carbono mediante el Carbon Risk Real Estate Monitor

El objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de los 2 °C de aquí a 2050 es loable, pero saber cómo conseguirlo sería incluso mejor. El proyecto CRREM proporciona vías hacia la descarbonización específicas por país y por tipo de activo a los propietarios de inmuebles y partes interesadas para evaluar, gestionar y evitar el riesgo de carbono.

Energía

No es un secreto que muchos sectores estratégicos no cumplen ni de lejos los objetivos de control del calentamiento global establecidos en el Acuerdo de París. El sector inmobiliario europeo es uno de ellos. Las tasas de reacondicionamiento son demasiado bajas y el consumo de energía, demasiado alto. Las partes interesadas que participan en CRREM (Carbon Risk Real Estate Monitor – Framework for science-based decarbonisation pathways, toolkit to identify stranded assets and push sustainable investments) creen que esta brecha se debe en parte a la falta de objetivos específicos para este mercado. Tal y como explica Sven Bienert, director del Centro de competencia IRE|BS para la sostenibilidad inmobiliaria en la Universidad de Ratisbona: «Los inversores inmobiliarios y otros agentes del mercado nunca han recibido orientación sobre la “proporción justa” de emisiones de CO2 de sus propiedades. Además, faltaban herramientas y “software” para la planificación estratégica y la identificación de riesgos climáticos». CRREM ha estado respondiendo a esta necesidad definiendo unas vías hacia la descarbonización que llevan a un escenario de 1,5 °C o 2 °C y que son específicas de cada país y subsector (oficinas, hoteles, minoristas, etc.). Cada trayectoria comienza en las intensidades energética y de carbono actuales y proporciona una vía hacia la descarbonización clara hasta 2050. «Además de dar la posibilidad a los inversores de establecer sus propios objetivos basados en estas vías, hemos desarrollado una herramienta que puede comparar los datos de consumo específicos de cada propiedad con estos objetivos. Ahora, los inversores tienen un “software” que puede aportar más transparencia de forma efectiva al riesgo de transición. También pueden calcular lo que denominamos el riesgo de estancamiento: el nivel de emisiones más allá del cual la propiedad excede su proporción justa de emisiones», afirma Bienert. Lo que quizá sea más atractivo para las partes interesadas es que los resultados también se presentan en términos económicos. Alimentar este nuevo «software» CRREM con datos fiables fue un desafío en un sector en el que es difícil acceder a los datos del mercado, y la cantidad de datos requeridos era enorme. Era necesario tener en cuenta las propiedades existentes, los niveles de emisión actuales y el futuro desarrollo de factores de emisión. Sin embargo, el equipo tuvo éxito y su «software» esté plenamente operativo.

Una herramienta de referencia para inversiones futuras

Los inversores han estado utilizando CRREM de forma generalizada para gestionar su riesgo de carbono en lo que Bienert considera una «adopción muy sólida por parte de la industria». Por lo tanto, el equipo se centrará en la divulgación y en seguir el desarrollo de comunidades hasta la fecha establecida para el final del proyecto, en enero de 2021. Ya hay asegurada financiación para continuar el estudio y actualmente hay un nuevo proyecto en su fase final. «Tenemos grandes inversores, como GPIF en Japón e Ivanhoé Cambridge en Canadá, que utilizan nuestros resultados. Nuestra investigación incluso llamó la atención en los Estados Unidos, donde la Sociedad Inmobiliaria Estadounidense (ARES, por sus siglas en inglés) otorgó el galardón “Best European Research Paper” (mejor artículo de investigación europeo) al artículo de investigación de CRREM», señala Bienert. A largo plazo, el equipo confía en que su herramienta desencadenará inversiones más proactivas en eficacia energética. También sería útil diferenciar entre activos y propiedades buenos y malos a la hora de conceder primas verdes o descuentos. Si nos centramos en los activos gestionados, los que son propiedad de los probadores y usuarios o son gestionados por ellos, están valorados en más de trescientos mil millones de euros, con más de cinco millones de metros cuadrados de espacio alquilable analizados a través de la herramienta. No hay duda de que tendrá un impacto sustancial a lo largo de los próximos años.

Palabras clave

CRREM, inmueble, descarbonización, eficacia energética, consumo energético, supervisar, riesgo de estancamiento, riesgo de carbono, emisiones

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación