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Edad inmunitaria y enfermedad crónica: ¿para quién está corriendo el reloj?

Un grupo de investigadores ha creado una herramienta que puede ayudar a los médicos a predecir con años de antelación qué personas es más probable que padezcan enfermedades crónicas a medida que envejecen.

Salud

Muchas enfermedades asociadas con el envejecimiento están vinculadas con el sistema inmunitario. A medida que envejecemos, nuestros organismos van disponiendo de menos células inmunitarias que nos permitan curarnos. Además, nuestro sistema inmunitario tiene una menor capacidad para corregir defectos en las células del organismo, lo cual permite que se desarrollen diversas enfermedades crónicas. Un equipo internacional de investigadores pensó en los beneficios que aportaría un sistema que permitiese identificar a las personas con una mayor probabilidad de sufrir enfermedades asociadas con el envejecimiento y, a continuación, comenzó a desarrollar dicho sistema. A partir del inmunoma sanguíneo (los genes y las proteínas que forman el sistema inmunitario) de 1 001 personas de entre 8 y 96 años, elaboraron un método de aprendizaje profundo basado en los patrones de la inflamación sistémica asociada con la edad. El resultado de su trabajo, un reloj inflamatorio del envejecimiento (iAge), se describe en la revista «Nature Aging». La investigación contó con el apoyo del proyecto financiado con fondos europeos PROPAG-AGEING y también recibió el apoyo de ADAGE, un proyecto financiado a través de la acción ERA-NET JPco-fuND de la Unión Europea (UE).

Qué puede hacer iAge

iAge mide la carga inflamatoria o el número de marcadores inflamatorios en la sangre o los tejidos. Predice la fragilidad, el envejecimiento cardiovascular, la probabilidad de desarrollar múltiples enfermedades crónicas y el deterioro gradual del sistema inmunitario como consecuencia del envejecimiento natural. El reloj inflamatorio también está asociado con la longevidad excepcional de las personas centenarias. Tal y como señala el autor principal del estudio, el doctor David Furman de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en una nota de prensa de «EurekAlert!»: «Las métricas inmunitarias estándar que pueden utilizarse para identificar a las personas con un mayor riesgo de desarrollar una o incluso varias enfermedades crónicas asociadas con el envejecimiento son muy deficientes. La incorporación de la biología a nuestro método completamente imparcial nos permitió identificar una serie de métricas, entre las que se incluye una pequeña proteína inmunitaria que participa en la inflamación crónica sistémica asociada con la edad y el envejecimiento cardíaco. Ahora disponemos de los métodos necesarios para detectar la disfunción y una vía para la intervención antes de que se desarrolle completamente la enfermedad». La «pequeña proteína inmunitaria» del doctor Furman no es otra que la quimiocina soluble CXCL9 que el estudio definió como el principal contribuyente al iAge. «Observamos que la CXCL9 regula al alza diversos genes implicados en la inflamación y que participa en la senescencia celular, el envejecimiento vascular y el remodelado cardíaco adverso», afirma Furman. El silenciamiento de la CXCL9 invierte la pérdida de la función, la incapacidad para proliferar y los fenotipos distintivos de rigidez arterial que se observan tanto en humanos como en ratones. Los hallazgos del análisis inicial fueron validados por una cohorte independiente de personas centenarias del Estudio Framingham del Corazón. Tal y como se señala en la nota de prensa, Furman cree que, en lo que respecta a la salud y la longevidad, la «edad» del sistema inmunitario de una persona es mucho más importante que su edad cronológica. «En promedio, las personas centenarias cuentan con un sistema inmunitario que es 40 años más joven que lo que se considera normal, y tenemos a alguien todavía más atípico, un hombre súper sano de 105 años de edad que vive en Italia y que tiene el sistema inmunitario de un joven de 25 años», explica. Al evaluar los daños fisiológicos acumulados del sistema inmunitario de una persona, iAge se puede utilizar para determinar su riesgo de desarrollar diversas enfermedades crónicas. «Gracias a iAge, se puede predecir con siete años de antelación qué personas van a entrar en una situación de fragilidad —subraya Furman—. Esto abre diversas vías para llevar a cabo intervenciones». El proyecto PROPAG-AGEING (The continuum between healthy ageing and idiopathic Parkinson Disease within a propagation perspective of inflammation and damage: the search for new diagnostic, prognostic and therapeutic targets) finalizó en 2019. Para más información, consulte: Sitio web del proyecto PROPAG-AGEING

Palabras clave

PROPAG-AGEING, envejecimiento, sistema inmunitario, enfermedad crónica, inflamación, iAge

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