Skip to main content

Intersections of class and ethnicity in paid domestic and care work: theoretical development and policy recommendations based on the study of 'majority workers' in Italy and in the USA

Article Category

Article available in the folowing languages:

Un estudio identifica problemas comunes de los trabajadores domésticos

Los trabajadores de asistencia domiciliaria suelen estar mal pagados, marginalizados y carecen de peso político. Un nuevo estudio de trabajadores blancos no migrantes ha ayudado a identificar los problemas de todo el sector, así como oportunidades para llevar a cabo acciones colectivas.

Sociedad

Según las estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo, alrededor de la mitad de los trabajadores domésticos de Europa occidental son migrantes, mientras que su proporción general en Estados Unidos es de alrededor del 70 %. «Las investigaciones existentes reflejan esta situación», explica Anna Maria Rosińska, beneficiaria de una beca de investigación Marie Skłodowska-Curie del proyecto MAJORdom, de la Universidad de Venecia Ca’ Foscari (Italia). «Sin embargo, poder determinar la verdad en el conjunto del sector puede resultar difícil si nos centrarnos en el trabajo doméstico remunerado únicamente a través del prisma de las personas potencialmente más discriminadas». Por consiguiente, Rosińska trató de desarrollar una visión más completa de la situación. A través del proyecto MAJORdom, emprendido con el apoyo de las Acciones Marie Skłodowska-Curie, quería analizar la posición y las condiciones de las personas blancas no migrantes que prestan servicios de cuidado de niños, limpieza doméstica y cuidado de personas de la tercera edad. «Me centré en trabajadores blancos no migrantes de Estados Unidos e Italia», señala. «Además de analizar las condiciones de trabajo de este grupo, quería estudiar las organizaciones de trabajadores del sector doméstico y también el papel de los trabajadores blancos en el activismo».

La importancia del activismo

Rosińska contactó con activistas locales, principalmente en la zona de Boston, así como con trabajadores y empleadores de ambos países objeto del estudio. En Massachusetts, el movimiento liderado por organizaciones de inmigrantes de color logró la aprobación de la Carta de derechos de los trabajadores domésticos en 2014. Sin embargo, el estudio de Rosińska reveló que, estratégicamente, los problemas de raza e inmigración se habían dejado de subrayar durante la campaña. «La pandemia de coronavirus también cambió profundamente la realidad del sector que estudié», añade. «Quería incluir estos cambios en mi investigación, por lo que llevé a cabo una encuesta en línea a fin de documentar el impacto de la pandemia sobre los trabajadores domésticos». Rosińska publicó un informe titulado «Damned if you do, damned if you don’t (work)» (Mal si trabajas, mal si no trabajas), basado en sus encuestas realizadas en Estados Unidos. En él se destacaban las dificultades que afrontaron los trabajadores domésticos durante la pandemia, tanto de quienes mantuvieron el empleo como de quienes lo perdieron. Además, continuó siguiendo a las organizaciones que actuaron como amortiguadores de la pandemia para los trabajadores que perdieron el empleo o que quedaron excluidos de los programas de ayuda. «Los trabajadores domésticos están expuestos a un riesgo más alto que la mayoría de los demás trabajadores», señala Rosińska.

Necesidad de actuar

Al centrarse en las experiencias de los trabajadores blancos no migrantes, Rosińska también detectó situaciones en las que los trabajadores recibían más prestaciones de lo previsto por las normativas estatales disponibles. «Tener conocimiento de algunas de las disposiciones más favorables pudo ayudar a mejorar la situación del conjunto de los trabajadores», señala. En cambio, Rosińska también encontró a trabajadores que apenas llegaban a final de mes, que mantenían varios trabajos precarios y que sufrían marginación debido a la baja condición social del trabajo doméstico. «Para mejorar las condiciones de trabajo del sector, es importante saber que parte del problema va más allá de la discriminación por raza, etnia y condición de migrante», explica. «Deberíamos centrarnos en los trabajadores que ocupan los puestos más vulnerables independientemente de su origen».

Trabajo importante, mal remunerado

Rosińska descubrió que los universitarios que hacían de canguro y que cuidaban de personas de la tercera edad eran los trabajadores blancos más vulnerables. «Llevan a cabo un trabajo de cuidado muy importante, pero tienen que hacer frente a la inestabilidad laboral y a salarios bajos», declara. Un objetivo clave del proyecto también fue inspirar un debate sobre los derechos de los trabajadores domésticos en el país de origen de Rosińska: Polonia. «Hacia el final del proyecto, asistí a la creación del primer sindicato de trabajadores domésticos de la historia del país», destaca. «Esto implicó intercambios en línea entre los trabajadores domésticos polacos de la organización Arise Chicago y un grupo de Varsovia de trabajadores ucranianos. Espero realmente que este tipo de contactos internacionales continúen mejorando las condiciones de trabajo de los trabajadores domésticos en los próximos años».

Palabras clave

MAJORdom, doméstico, migrante, trabajadores, discriminados, cuidado de niños, cuidado de personas de la tercera edad

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación