Datos satelitales para localizar patrimonio cultural en peligro
El cambio climático, la erosión, la urbanización, la agricultura, los conflictos y la inestabilidad política amenazan nuestro patrimonio cultural. «Todos estos factores repercuten en la conservación de las estrategias tradicionales y sostenibles de uso del suelo, sobre todo en las tierras semiáridas, obstaculizando el cartografiado de características arqueológicas y paisajísticas menos visibles y, por tanto, su protección», comenta Sayantani Neogi, investigadora del Instituto Catalán de Arqueología Clásica(se abrirá en una nueva ventana) (ICAC). Gracias al respaldo del proyecto financiado con fondos europeos SIGNATURE(se abrirá en una nueva ventana), Neogi y sus colaboradores del ICAC se propusieron investigar la dinámica de asentamiento y uso del suelo a largo plazo que configuró los paisajes edáficos culturales del Levante. «Nuestro objetivo era descubrir nuevos yacimientos arqueológicos que habían quedado ocultos por la reciente invasión agrícola y las alteraciones bruscas del terreno», agrega Neogi. Los paisajes edáficos hacen referencia a las huellas culturales, la composición del suelo y las características geomorfológicas que han modelado los paisajes a lo largo del tiempo.
Creación de un registro de yacimientos arqueológicos en peligro
El equipo del proyecto, financiado por las acciones Marie Skłodowska-Curie(se abrirá en una nueva ventana), combinó datos de observación de la Tierra(se abrirá en una nueva ventana), análisis geoarqueológico de suelos antropogénicos y flujos de trabajo informático de alto rendimiento para estudiar paisajes edáficos culturales en peligro del Levante tras los periodos de conflicto. En particular, se buscó identificar y caracterizar restos arqueológicos en las fértiles llanuras aluviales del valle de la Bekaa, en Líbano, así como en el valle del Jordán, en Jordania. «Al evaluar los datos satelitales históricos, que han proporcionado información diacrónica sobre los paisajes culturales pasados y las transformaciones recientes en ambas regiones, logramos crear un registro esencial de aquellos yacimientos arqueológicos documentados antes de los periodos de conflicto», explica Neogi. Por ejemplo, gracias a la combinación de imágenes satelitales desclasificadas de programas históricos, como CORONA y HEGAXON, con imágenes multitemporales y de varias fuentes de misiones satelitales modernas, como Landsat y Sentinel, los investigadores pudieron identificar y caracterizar cientos de estructuras arqueológicas con forma de montículo. Además, estos datos han demostrado ser valiosos para corregir sesgos de conocimiento, incluyendo imprecisiones en la localización de los yacimientos y los retos que plantea evaluar la visibilidad de montículos fuertemente erosionados.
Avances en la caracterización geoarqueológica de suelos antropogénicos
Gracias a su uso innovador de datos arqueológicos históricos, geografía histórica, computación geoespacial, programación y mapeo mediante sistemas de información geográfica, el equipo del proyecto detectó, cartografió y predijo con precisión la ubicación de numerosos yacimientos arqueológicos y formas del terreno vulnerables. «Me siento especialmente orgullosa de los datos satelitales y de campo que pudimos recopilar, los cuales serán de gran ayuda para la caracterización geoarqueológica de los suelos antropogénicos en el Levante», concluye Neogi. «Nunca antes se había llevado a cabo una investigación tan sistemática e integrada». Estos datos también pueden emplearse para desarrollar y validar flujos de trabajo basados en aprendizaje automático, garantizando conocimientos sólidos y relevantes para la formulación de políticas sobre la gestión sostenible y la preservación de bienes patrimoniales culturales frágiles. Es más, la investigación del proyecto ha posibilitado nuevas colaboraciones en el campo más amplio del patrimonio cultural en peligro. Por ejemplo, Neogi se ha incorporado recientemente al proyecto Maritime Endangered Archaeology in the Middle East and North Africa(se abrirá en una nueva ventana) como investigadora en la Universidad de Southampton.