Uso de organoides retinianos para mejorar los resultados terapéuticos
Aunque la mayoría de las enfermedades que provocan ceguera se originan en la retina, no existen tratamientos(se abrirá en una nueva ventana) eficaces para la mayoría de ellas. Los modelos animales rara vez reproducen con fidelidad estas enfermedades oculares, por lo que las terapias que funcionan en animales suelen fracasar en humanos. Por ello resulta fundamental desarrollar modelos de enfermedad a partir de células humanas y evaluar las terapias en el contexto de la retina humana. Y aquí es donde el proyecto HURET(se abrirá en una nueva ventana), financiado por el Consejo Europeo de Investigación(se abrirá en una nueva ventana), entra en juego como parte de una serie de investigaciones efectuadas en este ámbito. Los investigadores del proyecto HURET desarrollaron un conjunto de tecnologías que permiten estudiar la retina humana, comprender la arquitectura funcional de sus distintos tipos celulares y los mecanismos patológicos, y avanzar en el desarrollo de terapias.
Uso de organoides de retinas humanas para el descubrimiento de nuevos fármacos
«Desarrollamos una técnica para cultivar miles de retinas humanas artificiales en miniatura en el laboratorio(se abrirá en una nueva ventana), denominadas organoides», explica el coordinador del proyecto, Botond Roska, director del Instituto de Oftalmología Molecular y Clínica(se abrirá en una nueva ventana) de Basilea (IOB, por sus siglas en inglés) (Suiza). Los organoides de retina humana son fotosensibles y albergan muchos de los mismos tipos celulares presentes en la retina humana. «A continuación, desarrollamos una nueva tecnología llamada optogenética en el infrarrojo cercano(se abrirá en una nueva ventana), que permite estimular con luz retinas humanas cadavéricas, lo que nos posibilita observar cómo la retina procesa la información visual», agrega Roska. El equipo también creó un nuevo método para introducir genes en células humanas, de modo que los pueden modificar rápidamente la función genética en las células de la retina.
Mejores pruebas terapéuticas con células humanas
Gracias a estas tecnologías, los investigadores del IOB evaluaron nuevos posibles fármacos en cerca de veinte mil organoides de retina humana para identificar compuestos capaces de frenar la pérdida de fotorreceptores en modelos humanos de enfermedad retiniana. También estudiaron cómo la retina humana procesa la información visual. Roska concluye: «De cara al futuro, nuestra tecnología de optogenética en el infrarrojo cercano podría ayudar a restaurar la visión en personas con ceguera parcial. Además, ya hemos logrado un gran hito. Junto con José-Alain Sahel, catedrático emérito de la Sorbona en París, tratamos a un grupo de personas ciegas con optogenética y hemos informado del éxito de la restauración parcial de la visión en un paciente de esta cohorte(se abrirá en una nueva ventana) ».