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Creating added-value chemicals from bio-industrial CO2 emissions using integrated catalytic technologies

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Transformar el CO2 nocivo en sustancias químicas útiles

Los investigadores utilizan procesos catalíticos innovadores para convertir las emisiones de carbono de las bioindustrias en sustancias químicas que estas industrias pueden utilizar después para crear productos nuevos.

Con unas emisiones de CO2 durante su ciclo de vida un 45 % inferiores a las de sus homólogas de origen fósil, las industrias de origen biológico ofrecen una vía potencial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, ese camino no está nada claro. Y es que, a veces, el ahorro de carbono que supone el uso de biomateriales puede verse invalidado por la cantidad de carbono utilizada para procesar los materiales. Para alcanzar su potencial de neutralidad de carbono, las bioindustrias necesitan nuevas tecnologías innovadoras para reducir las emisiones derivadas del procesado, que es exactamente lo que se propuso el equipo del proyecto CATCO2NVERS(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos. Mediante tecnologías catalíticas integradas, en el proyecto se intenta convertir las emisiones nocivas de carbono en soluciones químicas útiles. «Con tecnologías de vanguardia que valorizan los flujos residuales del procesamiento de la biomasa, en CATCO2NVERS se ha creado un uso para el CO2 residual que apoya una economía circular al tiempo que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero», afirma Dulce Muñoz Subtil, directora de Funditec Research SCIENCE(se abrirá en una nueva ventana), socio coordinador del proyecto.

Cerrar el círculo de la bioindustria

Centrado en dos industrias diferentes que procesan dos tipos distintos de biomasas, a saber, la biomasa agrícola y los residuos sólidos orgánicos, el equipo del proyecto desarrolló tres procesos catalíticos, cada uno de los cuales ha sido validado en un nivel de preparación tecnológica cinco (tecnología validada en el entorno pertinente). Pero los investigadores del proyecto no se detuvieron en la tecnología. También mostraron cómo estas tecnologías pueden utilizarse para convertir residuos de CO2 en productos químicos de valor añadido como ácidos glioxílicos y lácticos, carbonatos cíclicos, ésteres metílicos y biometanol. Cada una de estas sustancias químicas es ampliamente utilizada por las industrias química, cosmética y del plástico. Por ejemplo, los ácidos glioxílico y láctico pueden utilizarse como aditivos en cosmética, mientras que el ácido láctico, los carbonatos cíclicos y un éster metílico son los componentes básicos de los biopolímeros, que son completamente de origen biológico. El biometanol, por su parte, puede utilizarse en la producción de productos bioquímicos como disolventes ecológicos. «Cuando las bioindustrias utilizan estas soluciones para fabricar nuevos productos, crean un proceso de bucle cerrado», añade Muñoz Sutil.

Una nueva cadena de valor basada en las emisiones de CO2

Según Muñoz Subtil, en el proyecto CATCO2NVERS se ha proporcionado un conjunto de elementos básicos validados sobre los que las bioindustrias pueden seguir construyendo. «Al ayudar a crear nuevas cadenas de valor basadas íntegramente en las emisiones de CO2, nuestro trabajo hace avanzar iniciativas políticas de la Unión Europea (UE) como el Pacto Verde(se abrirá en una nueva ventana) y la bioeconomía circular », señala. Además de la propia tecnología, en el proyecto se han puesto a disposición sus modelos catalíticos y su investigación en acceso abierto(se abrirá en una nueva ventana) y a través de publicaciones científicas. También se llevó a cabo una evaluación exhaustiva del mercado y la normativa, lo que sienta las bases para su posterior desarrollo y eventual comercialización. «Al demostrar la tecnología, en CATCO2NVERS se ha reducido significativamente el riesgo tecnológico y de adopción de la implantación de las tecnologías de conversión de CO2, lo que despeja el camino para la inversión y la aplicación», concluye Muñoz Sutil.

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