Análisis del efecto de la vida urbana en la salud de los preadolescentes
Crecer en una ciudad ofrece muchas ventajas. Pero ¿puede también contribuir a la aparición de multimorbilidad, es decir, a la coocurrencia de dos o más enfermedades? El proyecto URBANE, financiado con fondos europeos, se propuso responder a esta pregunta. «Aunque la multimorbilidad suele asociarse a las personas de más edad, puede manifestarse ya durante la infancia, con consecuencias importantes para el desarrollo físico y emocional y efectos duraderos en la vida adulta», explica Susana Santos(se abrirá en una nueva ventana), investigadora del Instituto de Salud Pública de la Universidad de Oporto(se abrirá en una nueva ventana), entidad coordinadora del proyecto. En la investigación, que contó con el apoyo de las acciones Marie Skłodowska-Curie(se abrirá en una nueva ventana), se analizó la exposición a una amplia variedad de factores ambientales urbanos, como la contaminación atmosférica, los espacios naturales, el entorno construido, los factores meteorológicos, el tráfico y diferentes indicadores del entorno social. La exposición se evaluó anualmente desde el nacimiento y a lo largo de toda la infancia. En URBANE se definió la multimorbilidad como la coocurrencia de dos o más enfermedades perjudiciales a los trece años.
La relación entre el entorno urbano y la multimorbilidad
Gracias a un equipo interdisciplinar y al uso de métodos analíticos avanzados, en el proyecto se examinó la relación entre el entorno urbano y la multimorbilidad. «Mientras que investigaciones anteriores se habían centrado en resultados concretos de salud, nuestro trabajo es el primero que analiza la influencia de la exposición a factores ambientales urbanos sobre la multimorbilidad en la preadolescencia», explica Santos. Santos afirma que los resultados de la investigación de URBANE podrían ayudar a los científicos a comprender mejor cómo la interacción de la exposición a diferentes factores ambientales urbanos influye en la coocurrencia de enfermedades durante la adolescencia.
La multimorbilidad en la adolescencia es mayor de lo esperado
Los resultados obtenidos suscitan preocupación. «El 43 % de los participantes presentaba dos o más problemas de salud, por lo que la prevalencia de la multimorbilidad en la preadolescencia fue mayor de lo esperado», destaca Santos. Además, el 35 % de los participantes presentaba al menos una enfermedad, lo que significa que solo el 22 % no padecía ninguna enfermedad. Las afecciones más frecuentes a los trece años fueron la obesidad, la dislipidemia y los trastornos respiratorios y alérgicos.
La exposición a factores ambientales urbanos no es un buen indicador de la multimorbilidad
En cuanto a la capacidad predictiva de la multimorbilidad, el modelo desarrollado obtuvo resultados solo moderados. A pesar de considerar una amplia variedad de factores ambientales urbanos, Santos comenta que ninguno de ellos destacó como un predictor fiable de la multimorbilidad en la adolescencia. «La exposición al entorno urbano puede influir en la salud de los adolescentes, pero su capacidad para predecir la multimorbilidad es limitada. Esto pone de relieve el carácter multifactorial de la coocurrencia de enfermedades durante esta etapa de la vida», comenta la investigadora.
Una prioridad emergente para la salud pública y la investigación
El proyecto URBANE ha contribuido a establecer el estudio de la multimorbilidad durante la infancia y la adolescencia como una nueva prioridad en salud pública e investigación. «Nuestro trabajo pone de relieve que la coocurrencia de enfermedades puede aparecer ya en las primeras etapas de la vida y que, por tanto, se debe investigar desde una perspectiva que abarque todo el curso de la vida», concluye Santos. La investigadora prevé continuar estudiando la relación entre la exposición temprana a factores ambientales y la salud infantil, ampliando el trabajo efectuado en URBANE a otros factores de riesgo de la multimorbilidad.