Skip to main content
Ir a la página de inicio de la Comisión Europea (se abrirá en una nueva ventana)
español es
CORDIS - Resultados de investigaciones de la UE
CORDIS
Using museum specimens to understand mushroom population genomics.

Article Category

Article available in the following languages:

Analizar especímenes de museo para mejorar nuestro conocimiento de los hongos

Mediante el estudio de hongos antiguos y modernos, los investigadores han mejorado nuestra comprensión de sus cambios genéticos a lo largo del tiempo.

Los seres humanos han convivido con los hongos, los han consumido y los han utilizado durante miles de años. Pero, a pesar de las numerosas investigaciones recientes sobre nuestros amigos los hongos, todavía hay muchas cosas que desconocemos. «En muchos casos, hay dos o tres estudios que ofrecen resultados completamente diferentes, generalmente de maneras sorprendentes», explica Miguel Ángel Naranjo-Ortiz(se abrirá en una nueva ventana), investigador de la Universidad de Oslo(se abrirá en una nueva ventana). Todavía no sabemos hasta dónde pueden dispersarse las esporas de los hongos, por ejemplo, ni cuánto mutan, ya que las estimaciones varían enormemente. A través del proyecto MUSHEUM, que cuenta con el apoyo de las acciones Marie Skłodowska-Curie(se abrirá en una nueva ventana), Naranjo-Ortiz y sus compañeros recurrieron a las exposiciones de los museos para intentar reducir parte de esta incertidumbre. «La idea era comparar las poblaciones del presente con las del pasado», afirma Naranjo-Ortiz. La investigación se centró en una especie conocida como «Trichaptum abietinum». Los investigadores combinaron datos genéticos con registros meteorológicos para intentar encontrar pruebas de adaptación en Noruega, un país que se ha calentado mucho debido al cambio climático.

Explorar las colecciones de los museos

El equipo seleccionó un conjunto de muestras de «bajo valor» de la colección del Museo de Historia Natural de Oslo(se abrirá en una nueva ventana), concretamente las procedentes de períodos y áreas geográficas con un elevado número de muestras. Los investigadores utilizaron estos datos para optimizar los protocolos y comprobar si era posible obtener ADN de calidad suficiente. A continuación, seleccionaron cohortes de muestras para comparar, utilizando un grupo de la década de 1910 y anteriores, otro de la década de 1930 y otro de las décadas de 1960 y 1970. Sin embargo, debido a retrasos inesperados por averías en los equipos, Naranjo-Ortiz tuvo que cambiar de estrategia y decidió experimentar un poco con los datos que ya tenía. «Y entonces llegó la sorpresa», afirma. Naranjo-Ortiz descubrió que el contenido genético variaba mucho de un individuo a otro, incluso al comparar cepas aisladas de la misma zona. «En Noruega, descubrimos que más del 10 % de los genes de un único aislado de esporas no se encontraban en otro único aislado de esporas de la misma localidad, y viceversa», señala Naranjo-Ortiz. «No era algo que pudiéramos simplemente ignorar».

Un proyecto paralelo sobre hongos

Este proyecto paralelo no planificado halló pruebas que respaldan la idea de que, durante la mayor parte de su ciclo de vida, estos hongos crecen como un individuo con dos núcleos genéticamente distintos que permanecen separados. «Es muy inusual», comenta Naranjo-Ortiz. «Cabría esperar que los dos núcleos se fusionaran, pero no». Su teoría es que no pueden, y ahora tiene pruebas convincentes de que está ocurriendo en dos especies diferentes de hongos. «Por eso quiero analizar muchos hongos, para demostrar que es un patrón común en todas las setas», añade. Naranjo-Ortiz cree que los resultados ayudarán en la investigación de los hongos, pero también podrían explicar muchos aspectos de su biología. Por ejemplo, algunos hongos provocan reacciones adversas en algunas personas, pero no en otras. «Tradicionalmente hemos asumido que el problema reside en la persona, pero quizás sea al revés. Solo algunos individuos del hongo tienen la capacidad de producir toxinas», explica.

Caracterización del pangenoma

Para Naranjo-Ortiz, los hallazgos sugieren que caracterizar el pangenoma (contenido genético) de una especie de hongo de forma estandarizada podría ayudar a comprender su función biológica, al permitir comparaciones entre diferentes especies. «Me gustaría demostrar la hipótesis de que se trata de una característica de los hongos que producen setas mediante el análisis de numerosos genomas de muchas especies diferentes de hongos, no solo de setas», añade.

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación

Mi folleto 0 0