Europa Digital– ¿metedura de pata o golpe de gracia?
Si Europa pretende ser la región más competitiva del mundo y la más avanzada en TIC, su evolución debe ser uniforme y beneficiar a todos. Sin cohesión regional, por tanto, el progreso europeo será parcial y estará dificultado por las regiones que no sean tan capaces de aprovechar las ventajas ofrecidas. Un estudio realizado por un consorcio europeo trató de describir hasta dónde ha llegado Europa en el cumplimiento de los objetivos establecidos en Lisboa. El estudio pretendía ser el más completo de su clase, evaluando un gran número de cuestiones. Revisó las preocupaciones de los países comunitarios, cada vez mayores, y al mismo tiempo se detuvo en asuntos más localizados. Por ejemplo, trató de deducir si las fuerzas del mercado por sí solas contribuirían a crear un desarrollo especial más equilibrado o si, al contrario, crearían una línea divisoria digital entre distintas regiones europeas. También intentó identificar más razones por las que algunas regiones se desarrollan más rápidamente que otras. Analizó factores tales como las velocidades de conexión de una región, los costes asociados, los servicios móviles y la conducta de los consumidores. En general, los resultados del estudio demostraron que existen importantes ventajas en el cumplimiento de ambos ventajas. Por un lado, si aumentase el uso de las tecnologías TIC se produciría una mayor dispersión de la actividad económica. A pesar de que son buenas noticias, el estudio también reveló algunas otras no tan buenas. Por ejemplo, un movimiento hacia la economía basada en el conocimiento provocaría una menor cohesión en Europa. Por tanto, aunque por un lado Europa es cada vez más competitiva, probablemente no esté totalmente unida. A esta tendencia se le conoce como agrupamiento, y no es un fenómeno nuevo. No obstante, el informe no fue capaz de determinar si el agrupamiento registrado se debía a desequilibrios regionales de una economía basada en el conocimiento previo, o si es directamente atribuible a la explotación de las tecnologías de la información. Sin embargo, estos resultados son provisionales, y el estudio concluye que es necesario seguir investigando para obtener una visión completa. Lo que sí está claro es que los ambiciosos objetivos del proyecto europeo aún están lejos, pero hasta el momento hemos avanzado en la dirección correcta.