Aligerar la carga de las planchas metálicas
En el proceso de troquelado, es decir, el corte de una pieza bruta, la fuerza del soporte de la pieza bruta (BHF, por sus siglas en inglés) es muy importante. Durante la formación de las planchas metálicas, delgadas y de gran resistencia, el arrugado de las planchas puede convertirse en un problema. Esto es especialmente cierto en el caso de algunos materiales difíciles de formar, como el acero inoxidable y el aluminio. Para resolver esto, la BHF tiene que ser relativamente grande. El BH es la pieza del troquel que lo sujeta presionando contra la superficie para controlar el flujo metálico y evita la formación de arrugas. La presión se aplica de forma mecánica, por medio de muelles, aire o cojines líquidos. La presión que ejerce el pisador del troquel contra la pieza bruta se puede ajustar normalmente para controlar el flujo metálico durante el estirado. Se ha desarrollado un nuevo sistema que minimiza la fuerza del soporte de la pieza bruta y optimiza la frecuencia y la amplitud. En comparación con los procesos tradicionales, este sistema completamente automatizado consigue reducir el material porque el grosor del mismo se puede reducir en la producción de piezas hasta un 30%. La profundidad del estirado se puede aumentar en un 25%, eliminando la necesidad de dar otros pasos de estirado profundo. La resistencia de la pieza también se ve mejorada considerablemente, y los bordes más débiles aumentan su resistencia en un 4,5%. Las planchas resultantes presentan una gran resistencia a la tracción y son ligeras en peso, lo cual beneficia a la industria automotriz y a otros sectores que necesitan planchas metálicas ligeras. Este enorme ahorro de costes con respecto a la reducción de la materia prima y los ahorros de energía mejoran la competitividad de las industrias europeas relevantes.