Un nuevo enfoque para el aprendizaje de la historia
Las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) en el proceso de aprendizaje son un vehículo efectivo para la revisión y la mejora de la metodología en el funcionamiento global del sistema educativo. Los últimos avances en este ámbito han conducido hasta el e-learning. Actualmente, el proyecto europeo de investigación Lab@Future lleva esta idea más lejos. A través de este experimento se concibió una plataforma universal que combina la interacción de la información móvil e inalámbrica con aspectos de la teoría constructivista del aprendizaje. También se tuvo en cuenta el uso del diálogo en la teoría de trabajo, sobre todo en la teoría del aprendizaje expansivo. El principal argumento que sostiene la teoría constructivista del conocimiento es la idea de que el conocimiento es un proceso activo acumulado por el estudiante. Esto significa esencialmente que el proceso va más allá de una simple transferencia de conocimientos de una persona a otra. Así, los estudiantes construyen su propio conocimiento poniendo a prueba las ideas y los puntos de vista de su saber y su experiencia previos y aplicándolos a situaciones nuevas. Este proceso lo refuerzan las actividades de aprendizaje pertinentes y participativas que se basan en la solución de problemas y en el pensamiento crítico. Partiendo de esto, el experimento sobre historia se ha propuesto perfeccionar los enfoques y contextos tradicionales de la enseñanza y el aprendizaje de la historia. El experimento se lleva a cabo mediante la conexión de entornos formales e informales que utilizan TIC basadas en técnicas de e-learning móvil para la implantación de itinerarios educativos, visitas y seminarios. Para poder llevar a cabo el experimento en un lugar remoto como un museo, los estudiantes necesitan utilizar varios tipos de dispositivos, entre ellos ordenadores portátiles, PDA conectados a Internet y cámaras digitales para obtener fotografías y vídeos de las exposiciones. En las aulas y en un centro participante se necesitarán terminales con conexión a Internet. Hay una colaboración con un centro de secundaria de Grecia y también contactos y vínculos con un gran número de escuelas públicas participantes interesadas. Esta red de difusión se podría aprovechar más con el fin de distribuir servicios y aplicaciones de valor añadido.