Eliminación de patógenos en los alimentos de Europa
El proyecto BACILLUS CEREUS, financiado por la Comisión Europea, se centró en maneras de prevenir la intoxicación por Bacillus cereus en toda Europa. El B. cereus puede provocar episodios gastrointestinales graves, incluso mortales; a pesar de ello, su virulencia sólo se conoce parcialmente. Además, aún no es posible distinguir entre cepas del B. cereus virulentas y no virulentas. Se sabe que no todas las cepas del B. cereus son patogénicas, pero, en las que sí lo son, los principales portadores de virulencia son las toxinas mitocondriales. La Universidad de Helsinki desarrolló unos ensayos biológicos de diagnóstico novedosos para la detección precisa y puntual de dichas toxinas. La toxina cereulida del B. cereus se detecta con facilidad gracias a este método que permite distinguir entre las toxinas mitocondriales y otros tipos. Los investigadores desean entablar colaboraciones para el desarrollo de este método con quienes estén interesados en el campo de los ensayos biológicos. Se dispone de cepas del B. cereus que pueden producir la toxina cereulida para su uso en investigaciones, como también se dispone de ensayos químicos relativos a la toxina.