Base molecular de la infección vírica de la fiebre aftosa
Tras la fase aguda de la enfermedad, los animales afectados parecen no presentar síntomas, a pesar de que siguen infectados. Estos animales portadores de la enfermedad plantean retos importantes para las estrategias de vacunación, dado que las vacunas no protegen contra esta fase persistente de la infección. Los actuales conocimientos de la infección vírica persistente en animales portadores permiten saber mejor cómo se los puede curar. El proyecto FMD TROPISM, financiado con fondos comunitarios, examinó los nuevos objetivos moleculares de intervención (a nivel terapéutico o inmunológico) contra la infección persistente causada por el virus de la fiebre aftosa. El instituto de salud animal del Reino Unido, socio del proyecto, se centró en el papel de la proteínas integrinas en el comienzo de la enfermedad. Se sabía que las integrinas tuvieron algo que ver en la infección viral, pero los mecanismos no estaban claros. Los estudios mostraron que lo más probable es que la integrina estuviera implicada en la selección como objetivo de las células epiteliales por parte del virus de la fiebre aftosa en anfitriones bovinos. Aparte de la importancia de las integrinas para la infección del virus de la fiebre aftosa, los investigadores también destacaron el papel del heparán sulfato en el ensamblaje de la integrina. Estas observaciones podrían ser indicativas de una nueva era en el desarrollo de vacunas para la fiebre aftosa y la aparición de nuevos objetivos contra la enfermedad.