Despejar la ruta de la trombosis
Aunque las terapias antiplaquetarias se administran con efectividad como medida de prevención primaria y secundaria frente a patologías cardiovasculares y cerebrovasculares, la trombosis arterial sigue representando un problema de salud grave. De cara a desarrollar nuevos medicamentos antitrombóticos que reduzcan los riesgos asociados para la salud, se necesita un conocimiento más preciso acerca del mecanismo por el que se activan las plaquetas. El proyecto «In vivo thrombosis» («Interacción entre las principales rutas de activación plaquetaria en modelos murinos de la trombosis arterial») se puso en marcha con la finalidad de definir con mayor precisión la función de la señalización de la trombina y de explorar la influencia de rutas pertinentes en la alteración del flujo sanguíneo normal y la consecuente trombosis. En el estudio se emplearon técnicas avanzadas de ingeniería genética y modelos murinos de la hemostasia y la trombosis. La trombina es una proteína proteasa cuya actividad sirve para guiar una larga serie de reacciones relacionadas con la coagulación. El receptor activado por la proteasa del subtipo 4 (PAR4) es un receptor proteico y un potente mediador de la activación plaquetaria y la inflamación, principalmente cuando se le alerta de concentraciones elevadas de trombina. Uno de los objetivos de este estudio financiado por la UE era identificar rutas que fomentan la formación de trombos plaquetarios en ausencia de función de PAR4. Los socios del proyecto prestaron atención especial a la interacción entre la ruta PAR4-trombina y la ruta glicoproteína (GP) VI-colágeno. Los resultados del estudio revelaron que la mera deficiencia de PAR4 acarrea un mayor riesgo de hemorragia, pese a mejorar la protección frente a la trombosis. La combinación de la deficiencia de PAR4 y GPVI proporciona una mayor protección contra la trombosis, pero sigue llevando aparejado un mayor riesgo de hemorragia. Siguiendo la técnica de combinar dos medicamentos antiplaquetarios, que es la práctica estándar actual en los tratamientos antitrombóticos, los resultados del proyecto propiciaron una comprensión más profunda del riesgo de hemorragia y de la protección frente a la trombosis. Se trata de información nueva relevante para los profesionales dedicados al tratamiento de enfermedades cardíacas y neurológicas.