Longevidad y resistencia al estrés
El potencial terapéutico del factor de choque térmico 1 (HSF-1) es inmenso. En el nemátodo C. elegans, es responsable de la resistencia al estrés y media en la protección frente a la agregación de proteínas tóxicas vinculadas a la neurodegeneración. La actividad de este factor es regulada negativamente por la ruta de señalización insulina/IGF (IIS), por lo que la inhibición de esa ruta activa el HSF-1, confiriendo protección frente a la agregación de proteínas tóxicas y promoviendo la longevidad. En el proyecto HSF-1 LONGEVITY/PROT se investigó el marco temporal asociado con la actividad del factor HSF-1 y la agregación del péptido Aβ 1-42 asociado con la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores estudiaron asimismo qué cofactores entran en juego cuando se abre esa ventana temporal a la longevidad. En el nemátodo C. elegans, HSF-1 actúa durante el desarrollo para permitir al factor DAF-16 promover la resistencia al estrés y la protección frente a la proteotoxicidad durante la edad adulta. Eso se consigue induciendo la expresión de genes codificadores de proteínas que sirvan de cofactores para DAF-16. Dos de ellos, gtr-1 y nhl-1, están asociados con DAF-16. Los resultados obtenidos muestran que, si bien proporciona una protección parcial frente a la agregación del péptido asociado con la enfermedad de Alzheimer Aβ1-42, el silenciamiento del gen gtr-1 no tiene ningún efecto sobre la longevidad. El gen nhl-1 tiene propiedades similares y su expresión está regulada por la ruta IIS; se expresa en neuronas quimiosensoriales y su silenciamiento reduce la resistencia al estrés y proporciona protección frente a la agregación de proteínas tóxicas. Los resultados del proyecto proporcionan una plataforma sólida sobre la que asentar el futuro desarrollo de estrategias terapéuticas basadas en la reducción de la ruta IIS para trastornos de aparición tardía como la enfermedad de Alzheimer. Su tratamiento implicaría la manipulación selectiva del proceso de envejecimiento. El trabajo referente a gtr-1 ha aparecido ya en The Journal of Neuroscience, esperándose la publicación de la investigación sobre nhl-1 en un futuro próximo.